martes, 11 de octubre de 2016

La enfermedad y las 5 leyes biológicas

En la antigüedad, cuando se vivía en armonía con la naturaleza, las personas no se enfermaban. Muy bien pueden haber experimentado procesos biológicos, pero nada que les perturbara en su salud. Cualquier conflicto lo resolvían dentro del tiempo razonable y el proceso cumplía su función y pasaba a la fase PCL (fase de reparación) sin grandes manifestaciones.

Pero, el hombre, desde que empezó a creer que sabía más que la naturaleza, que haría mejor las cosas, entonces los procesos biológicos ya no alcanzaban a ser suficiente para restablecer la homeostasis. Y los SBS (procesos biológicos)  se volvían tan aparatosos que la salud se veía perturbada.

A esto se le puede llamar enfermedad.

Podemos definir pues: La enfermedad es cuando el proceso biológico ya no logra desarrollar la fase CA (fase conflicto activo) o PCL (fase de recuperación) asintomáticamente.

Aquí ya no deberíamos echar la culpa a la biología y llamarla "insensata" por sus procesos que escapan de lo agradable o por incluso llevarnos a la muerte.

Es muy conocido que si nos cortamos la piel, esta sangra y forma una costra. Nadie duda de lo sensato de este proceso biológico.

Pero si en vez de respetar la reparación y retiramos la costra antes de tiempo, esta herida volverá a sangrar. Tantas veces como repitamos la locura de quitar siempre la costra antes de tiempo.

Si la persona, en vez de reconocer que está exigiendo demasiado de la biología (que insiste en formar costra siempre que se le retira), comienza a acusar a la biología y declararla "loca". Entonces entramos a un ceguera total, en donde solo conseguiremos hacer más daño a nuestra salud.

De la misma manera, si tenemos un cáncer, y lo extirpamos, lo irradiamos o lo quemamos, no comprendiendo que pertenece a un proceso biológico sensato, estamos en la misma locura del ejemplo anterior.

¿Qué es lo mejor entonces?

Regresemos a la sabiduría de la naturaleza y seamos humildes en reconocer que no éramos más inteligentes que la Madre Naturaleza.

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