miércoles, 30 de mayo de 2012

Marc Frèchet: Psicooncólogo y psicólogo clínico francés confirma la Nueva Medicina Germánica




El ya fallecido psicólogo y psicooncólogo francés, Marc Frèchet, quien trabajó con pacientes oncológicos, pudo comprobar independientemente que los descubrimientos del Dr. Hamer eran correctos. En 1997, cuando se realizó el proceso judicial en contra del Dr. Hamer (que terminó por llevarlo a la cárcel por primera vez), Frèchet escribió la siguiente carta, en forma de testimonio, dirigida al juzgado:

Marc FrèchetPsicólogo clínico.
Asesor de psicooncología y oncología médica.
Testimonio.


Alto tribunal:

Soy consciente que estas declaraciones pueden ser utilizadas por este tribunal y acepto las eventuales consecuencias derivadas de las siguientes declaraciones para el procedimiento penal. Desde 1978 ejerzo como psicólogo clínico independiente. Durante nueve años he ejercido en la clínica Paul Brousse en Villejuif en el ramo de la medicina oncológica en colaboración directa con el profesor G. Mateh. La financiación de la investigación la cubría la Asociación Claude Bernard. Mis actividades eran las siguientes: cada jueves me ocupaba todo el día con las consultas. Las personas que me consultaban estaban afectadas fundamentalmente de molestias sintomáticas constituidas por patologías hemáticas o tumores. Todos los pacientes se me asignaron por médicos de la clínica. Durante estos nueve años han pedido mi consulta casi mil pacientes. Entre estos pacientes había tanto adultos como niños.

En el último año, cuando tuve que dejar la clínica, no acepté nuevos pacientes. Aparte de la consulta, mi actividad se dedicaba a la investigación que consistía en la verificación de declaraciones de numerosas personas en relación al aspecto psicológico de las afecciones oncológicas. El fin de estas verificaciones era el siguiente: frente a su desesperación o depresión y a su búsqueda de una curación rápida y milagrosa, he intentado ayudarlos a encontrar un sentido interior para su enfermedad en lugar de pretender la solución desde el exterior.

Les he conducido a afrontar, aparte de su sufrimiento diario, los problemas más profundos permitiéndolos asumir un rol activo. Como mis conocimientos no son de tipo médico he pedido a los pacientes que me informen de sus síntomas, molestias y de las consecuentes experiencias positivas y negativas. Tras haber recopilado con estas personas varios sucesos dramáticos de su vida, hemos podido identificar ciertos orígenes comunes de su enfermedad. Si estos resultados fuesen publicados se llegaría a la conclusión de que las personas que han sufrido tales conflictos psíquicos antes o después en su vida, con gran probabilidad, habrían sufrido daños físicos.

Nuestra continua investigación en el ámbito de este trabajo ha sido lo más precisa posible, con el fin de identificar las correlaciones entre las percepciones psíquicas y los síntomas orgánicos. Por poner un ejemplo: en relación al cáncer de mama hemos podido identificar cinco ámbitos conflictuales. Según mi opinión también el Dr. Hamer ha indicado las mismas tipologías que hemos encontrado nosotros. A nivel médico, gracias a mi actividad en Villejuif, he podido elaborar la identificación biológica de varios tumores de mama.

El método del Dr. Hamer me ha permitido determinar de modo específico las molestias emotivas relativas a esta sintomática orgánica particular. Si se analizan los casos tumorales en hombres y mujeres es posible clasificar los distintos tipos de cáncer según las categorías definidas por el Dr. Hamer. Independientemente del conocimiento de los trabajos del Dr. Hamer, estamos hoy en día en posición de confirmar al 100% el método que ha desarrollado por medio de los resultados de nuestra profunda investigación en pacientes afectados de tumor de mama. Nuestra atención se ha concentrado en considerar lo más precisamente, y de la forma más completa posible, las percepciones del paciente en las confrontaciones de su propia enfermedad. Si le presentase al Dr. Hamer los resultados de nuestro análisis psicosomático de los problemas expresados por nuestros pacientes, él estaría en posición de poner en correlación estas problemáticas psíquicas con la patología del paciente.

Como excolaborador del hospital me he ocupado de tres grupos distintos de pacientes:

Grupo A compuesto por 389 personas (41,38%) que seguían con el tratamiento médico.
Grupo B compuesto por 215 personas (26,70%) que han rechazado el               tratamiento médico.
Grupo C compuesto por 312 personas (33,0%) que se han presentado sólo a            una consulta.

Puedo confirmar que, independientemente de la terapia médica que los pacientes seguían, la comprensión íntima de los mecanismos psíquicos y biológicos ligados a los síntomas clínicos siempre ha llevado a una mejoría de la situación del paciente. Muchos de ellos gozan hoy de buena salud, su calidad de vida ha mejorado y viven con más serenidad.

Considerando el período de ocho años de investigación en Villejuif vemos como hasta el 29 de junio de 1994 de 604 pacientes (grupo A y B) 285 han sobrevivido, es decir, el 47,18%.

De los que han sobrevivido,
    102     pertenecen al     grupo A (26,22%) y
    183     al             grupo B (85,11%).

Según su deseo me he ocupado de los pacientes del grupo A una media de ocho horas por persona; los pacientes del grupo B habrían necesitado al menos 40 horas por persona. Los dos grupos tenían la posibilidad de contactar conmigo telefónicamente también fuera de las horas de consulta.

En conclusión, querría poner de relieve que la mayor parte de los pacientes fallecidos han muerto por su miedo, cansancio biológico y su aislamiento emotivo por la misma causa que les había llevado a enfermar. Con estas breves reflexiones, estimado tribunal, espero permitiros echar una breve mirada al patrimonio de conocimientos y frutos recolectados que conlleva el trabajo con el método del Dr. Hamer.

Mi deseo sería poder trabajar a su lado.

Marc Frèchet.

Frèchet fallecería sin haber podido publicar su investigación. Pero sus resultados harían que los trabajos del Dr. Hamer fueran muy bien conocidos en Francia. En la actualidad, todo el movimiento llamado "biodecodificación biológica" en Francia, que en realidad es una copia e imitación de la NMG, es testimonio de esta influencia.

El Dr. Hamer escribiría sobre Frèchet lo siguiente:


Necrología.

Marc Frèchet fue encargado por su jefe Mathe, una de las tres autoridades junto al Profesor Israel y el Profesor Schwarzenberg del renombrado centro oncológico estatal de Villejuif en París, de investigar cual era la mortalidad de los pacientes si no se intervenía.

Tenía que dar asistencia psicoterapéutica a los dos grupos de pacientes, tratados con la quimio y no tratados. Obviamente, sin embargo, los pacientes no tratados, en su mayoría considerados casos incurables, habían sufrido ya el shock del diagnóstico y el pronóstico. Normalmente el porcentaje de mortalidad de pacientes similares es la misma a la de los pacientes que son tratados con quimio.

No estaba previsto sin embargo que Marc Frèchet les explicase la Nueva Medicina.

Cuando al final se supo lo que había hecho y que había sobrevivido el 85% de los pacientes no tratados que sin embargo habían salido del pánico gracias a la Nueva Medicina, e incluso el 28% de los pacientes tratados con la quimio (también salieron del pánico gracias a la Nueva Medicina), le despidieron de la clínica.

La tragedia: Frèchet quería publicar su documentación, pero justo a causa de la expulsión había sufrido el conflicto de "no conseguirlo", con osteólisis al cuello del fémur a nivel orgánico.

Algunos días antes de terminar su documentación ("ahora lo he conseguido") sus osteólisis entraron en fase de curación y la ingle se hinchó provocando fuertes dolores.

A pesar de conocer la Nueva Medicina, e imprudentemente, fue a un hospital de París para que le vieran y le sucedió allí una cosa muy extraña. Le dieron morfina, probablemente con cualquier pretexto o incluso sin que lo supiese él, y ya no volvió a despertarse. Tras diez días, a mediados de enero de 1998, murió. Una cosa particularmente macabra: su jefe, el Profesor Mathe, es decir, uno de los jefes del centro oncológico de Villejuif en París, se dejó curar un adenocarcinoma bronquial por mí y por un amigo mío según la Nueva Medicina durante diez años, sin quimio. Desde que se curó continua utilizando la quimio para los pacientes, incluso sabiendo que la mortalidad con esta pseudo terapia es del 98%.

Marc Frèchet ha muerto como mártir de la Nueva Medicina.

Dr. Ryke Geerd Hamer.


Curiosamente, el Dr. Charles Mathe, para quien Frèchet trabajó y colaboró y que fue curado por la NMG, afirmaría: "Si yo contrajese cáncer, nunca iría a un centro de tratamiento estándar del cáncer. Las víctimas del cáncer que viven lejos de tales centros tienen una oportunidad" (citado por Phillip Day, en su libro: "Why we're still dying to know the truth", pag. 19). Es evidente, pues, que la investigación de Frèchet tuvo su influencia.

Aquí nos encontramos con un nuevo caso de supresión científica en perjuicio de los pacientes. Es importante entender que esta persecusión sistemática en contra de la NMG nos afecta a todos directa e indirectamente, porque todos podemos estar en situación de necesitar un médico de la NMG que nos ayude a superar nuestra enfermedad.

En la medida en que este conocimiento se mantenga en secreto y se persigan a los investigadores, en esa medida se estará contribuyendo al asesinato de millones de personas en el mundo.

Toda persona honesta debe revelarse ante este crimen. Cada uno de nosotros puede colaborar, así sea modestamente, en que la NMG sea públicamente examinada y contrastada. Y, si pasa positivamente todas estas pruebas científicas, debemos exigir que todas las personas sean debidamente informadas al respecto y tengan el derecho a decidir si emplean o no la NMG, para que cada ser humano tenga la oportunidad de superar su enfermedad.

No puede tolerarse por más tiempo que mucha gente, que con la NMG tendría una opción de curación, fallezcan porque un grupo de personas de poder y sus seguidores quieran suprimir a la NMG por prejuicios personales o razones ideológicas, económicas, o de otra índole.

El derecho a la vida y a la salud debería estar por encima de cualquier otra consideración.

Fuente:

domingo, 27 de mayo de 2012

La leucemia no es un cáncer

"La leucemia es una mala interpretación total y absoluta de la oncología. La leucemia es la fase de recuperación de un cáncer de hueso, de médula ósea. 

La leucemia solo puede aparecer cuando la persona se está curando. Como en el caso del cáncer (intraductal)  de mama la fase activa de la enfermedad es la pérdida de sustancia. En el caso de médula, la pérdida de médula. 

En la fase de curación llega una orden de hematopoyesis, de producción masiva de células sanguíneas. Al no haber la suficiente médula ósea para producirlas, produce inmaduros. Es la aparición de blastos. Nunca jamás un exceso de blastos en sangre ha matado a alguien. Sin embargo se los considera como enemigos y se da quimioterapia. 

¿Por qué aparecen en los niños?

Es la fase de curación de un conflicto tremendo de desvalorización de si mismo. Es muy difícil pensar que un niño de un año se sienta desvalorizado. En este punto Hamer da un bombazo a todo esto de la ingeniería genética. Hamer se dedicó algún tiempo a hacer scanneres de niños recién nacidos. Con el scanner cerebral del niño se le puede contar todo el embarazo a la madre. Hamer comprueba que el niño, en el vientre de su madre tiene plena conciencia de todas las vivencias de su madre y que vive los conflictos en el claustro materno y que cuando se separa de ella puede provocar la fase de solución. 

El 90% de los cánceres en críos menores de tres años son fases de solución, calificadas como cáncer pero no lo son. Son la fase de solución de los conflictos vividos en el vientre de la madre. Hamer nos ofrece esta Nueva Medicina Germánica. Ha encontrado el cáncer donde no pensábamos que estuviera. Ha encontrado la solución donde no esperábamos que estuviera. Ya no está en el médico sino en uno mismo. 

Y ahora resulta que una úlcera de estómago provocada por un jefe que es un bandido machacador con los que están debajo de él, con el tiempo podría convertirse nada más ni nada menos que una una enfermedad laboral. 

Esta Nueva Medicina Germánica nos está diciendo que tenemos que ser coherentes con nosotros mismos, no con el vecino. Es nuestra vivencia personal, nuestra incoherencia la que crea el problema, probablemente porque creamos una escala de valores que no va con nosotros mismos. 

Se acabó aquello de que mi niño tiene que ser ingeniero porque yo soy ingeniero. Mi niño tiene que ser lo que sea coherente con el. Cuántos hay que tienen conflictos porque fueron obligados a ser lo que no querían ser o porque han elegido ser lo que no debían ser. El niño de tres años se cura de leucemia sin quimioterapia. Esperando. Porque en ocho semanas los blastos empiezan a bajar y suben los hematíes. ... A diferencia de la medicina convencional, se deja reproducir las células y no se las mata con quimioterapia."

Extracto de respuesta del Dr. Fermín Moriano a la pregunta: "Quisiera que hablara sobre el cáncer en niños, especialmente la leucemia. "

jueves, 17 de mayo de 2012

Sanar desde las emociones - La nueva medicina germánica del Dr. Hamer


Los conflictos emocionales desencadenan enfermedades, esta es la conclusión a la cual ha llegado el médico alemán Dr. Hamer, a través de una propuesta holística de lo que realmente es la enfermedad, en particular el cáncer.

Hasta hace unas décadas, cuando una persona se sentía mal, acudía al doctor y le pedía algo para aliviar ese problema. El resultado era que esa persona dejaba de sentir el malestar temporalmente, pero por lo general seguía presentando complicaciones. La medicina convencional, “la oficial”, reconoce que está aún tiene muchas carencias y que los tratamientos no curan, sólo tratan las enfermedades en su mayoría, le ofrecen un soporte de diferente índole que muchas veces es superficial ya que el organismo humano es sumamente complejo. Frente a esta situación están surgiendo nuevas formas de atender las enfermedades que se orientan más a la integración del ser humano que al estudio de sus partes. La medicina convencional todavía no se define, y por ende no acepta, que la mente, los pensamientos o los conflictos personales tengan una relación concreta y demostrable con el cuerpo. Para el médico alemán Ryke Geerd Hamer esto ya no debe ser así.
La nueva medicina germánica desarrollada por el Dr. Hamer está profundizando en la influencia que tienen los estados emocionales en el funcionamiento de nuestro organismo. A través de una investigación científica, el Dr. Hamer ha determinado una relación directa entre los conflictos emocionales de las personas y las enfermedades. Todo empezó en el hospital universitario de Munich, donde era jefe de medicina interna en la clínica del cáncer. En esta clínica tuvo la oportunidad de entrevistar a todos los pacientes que tenían cánceres del sistema reproductivo y descubrió que todos ellos habían sufrido el mismo tipo de evento dramático antes de haber sido diagnosticados. Es así que descubrió que los conflictos emocionales que viven las personas son la causa de determinados tipos de cáncer en el cuerpo.
Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de “conflictos emocionales”? Nos referimos a los problemas de diversa índole por el que tienen que pasar todas las personas. El tema económico, las dificultades laborales, la presión de la vida cotidiana, la familia, etc. Existen muchos eventos negativos en la vida de alguien que determinan el tipo de cáncer que puede llegar a desarrollar. El Dr. Hamer denominó conflicto biológico a la reacción elemental del cuerpo ante un hecho que lo toma por sorpresa.

CONFLICTOS EMOCIONALES = CANCER


El Dr. Hamer continuó con las investigaciones para determinar la influencia de determinadas situaciones y tipos de cáncer. A través del estudio de los anillos concéntricos en el cerebro, él pudo ver que el funcionamiento del cerebro cambió con relación a nuestros conflictos personales. Para hacer más precisa su investigación, el doctor realizó los estudios necesarios para determinar los tipos de problemas y su relación con el tipo de cáncer.
Como resultado de sus investigaciones, el Dr. Hamer formuló cinco leyes biológicas que le han permitido clasificar todas las enfermedades en forma tabular, indicando para cada enfermedad, el tipo de conflicto que la produce, el lugar en el cerebro donde se encuentran los anillos concéntricos, la forma en que la enfermedad se manifiesta en la fase de conflicto activo, y los hechos que pueden esperarse después de la resolución, en la fase de curación.
Muchas de las personas que han pasado por una situación traumática describen que frente a ese hecho, sintieron cómo todo su cuerpo reaccionaba. Por ejemplo, ante una discusión muy acalorada, algunas personas sienten el efecto que este conflicto ocasiona a nivel biológico. ¿Cómo? Pues sienten que las manos se les ponen frías, se ponen nerviosos, no hablan con precisión, les duele la cabeza, algo bastante clásico. Todos hemos sentido esto en algún momento. Este es un ejemplo muy básico para que todos comprendamos por fin la influencia que tienen la mente y los conflictos emocionales en todo el organismo.
Entre los conflictos que pueden ocasionar el desarrollo de algún tipo de cáncer, podemos mencionar la separación de un ser querido, un miedo muy intenso, las discusiones agudas por algo que sentimos que nos pertenece o rechazamos, o el temor de perder a un ser amado. Todos estos conflictos que pueden surgir en la vida de cualquier persona son lo que finalmente detonan algún cáncer o cualquier otra enfermedad.
CONECTADOS TOTALMENTE
Muchas culturas han explicado que existe una conexión entre la parte física y mental de los seres humanos. Las investigaciones realizadas por diversos especialistas en el mundo empiezan a demostrar lo que se decía en la antigüedad. De ahí, que se está atendiendo las enfermedades de los seres humanos desde una perspectiva mucho más integral, pensando no sólo en lo que les duele, sino también en qué es lo que sienten.
Existe un estudio llamado el triángulo de Hamer, el cual está basado en un análisis de tres niveles: la psique, el cerebro y el órgano. Para poder determinar una enfermedad dentro del marco de las cinco leyes biológicas creadas por Hamer, es necesario que se evalúen los tres aspectos que para Hamer son los aspectos determinantes para detonar una enfermedad. Es decir, no sólo se realiza un estudio sobre el órgano afectado, sino que también se hace una evaluación en el cerebro, al mismo tiempo que se estudia el conflicto que está pasando una persona, para poder determinar el tipo de enfermedad según la clasificación del Dr. Hamer.
Es necesario que se confirmen diversos criterios para conseguir un diagnóstico certero del problema del paciente. Determinar cuál es el conflicto, realizar un estudio sobre el órgano afectado, y realizar un examen al cerebro. El estudio de estos tres aspectos determinará una clasificación mucho más precisa de la situación del paciente.

NUEVA MEDICINA GERMANICA
en la cura integral de las enfermedades

El doctor José Luis Pérez-Albela, director de nuestra revista, sostuvo una conversación con el difusor de esta nueva medicina germánica en el Perú, el Ing. Luis Alberto Martínez. En esta charla, el Ing. Martínez explica de manera precisa todos los beneficios de la medicina germánica y las cinco leyes en las que se basa. Disfruten de una conversación que cambiará la forma en que concebimos las enfermedades y nos ayudará a entender la conexión que existe entre la mente y el cuerpo.
José Luis Pérez-Albela (JPA): Luis Martínez Costa está aquí, después de haber estado dos décadas en Alemania. ¿Cómo estás, Luis? Cuéntame, ¿Qué has hecho veinte años por allá?
Luis Alberto Martínez (LAM): Postulé y conseguí una beca para ir a estudiar a Alemania la carrera de ingeniería. Estuve estudiando y laborando todos estos años. He regresado al Perú porque aquí he nacido y dicen que uno debe volver al lugar donde nació. Yo, personalmente, digo que aquí en el Perú he crecido mucho más que si me hubiera quedado en Alemania.
(JPA): Y, ¿por qué?
(LAM): No lo sé. Supongo que el Creador sabe dónde crece mejor una persona.
(JPA): Y es como los frutos. No te da cañihua aquí en la costa, tiene que ser en Puno. De la misma manera que uno debe comer lo que su pueblo produce. Dicen que les preguntaron a diez premios nóveles de dónde se reconstruiría la nueva humanidad si se diera el caso de que hubiese una guerra nuclear o un terremoto masivo. Y siete de ellos respondieron: en el Perú. Tenemos un banco de todo, de granos, de algas, de todo. Se siente una energía diferente. ¿Cuál es tu opinión?
(LAM): Definitivamente aquí hay una biodiversidad enorme. Tal vez tengamos en la costa bastante desierto, pero en general en la sierra y en la selva tenemos una biodiversidad que no existe en otras partes del planeta. Se dice que la cultura del Perú viene de los antiguos fenicios y griegos, nuestra cultura ancestral viene de ahí.
(JPA): Luis te he invitado como amigo porque has conocido al Dr. Hamer, un médico alemán que esta revolucionando la visión de la medicina con sus nuevos conceptos.
(LAM): Conocí al Dr. Hamer hace algunos años. He estudiado su propuesta acerca de la medicina, sus ideas, sus libros, y ahora estoy convencido de que esa nueva forma de ver la medicina es verdadera. Después de tantas investigaciones...
(JPA): La llaman la nueva medicina germánica.
(LAM): Antes se llamaba la nueva medicina, pero han habido muchas vertientes que se alejan del concepto original. Entonces este es el nuevo nombre actual: La nueva medicina germánica del Dr. Ryke Geerd Hamer.
(LAM): Él es del norte de Alemania. Estudió medicina al mismo tiempo que estudió teología. Él es teólogo y al mismo tiempo médico. Entonces, eso probablemente haya sido lo que le ha dado la calidad de persona que valora su conciencia. Ofrece una medicina que está al margen de los intereses comerciales. Él hizo varias especializaciones. Cosa también extraordinaria, porque muchos médicos, en Alemania por lo menos, toman una sola especialización, pero él sacó tres especializaciones: En oncología, en pediatría, y otra especialización más. En los últimos años se dedicó al campo de la oncología.
¿QUIÉN ES EL DOCTOR HAMER?
Ryke Geerd Hamer nació en 1935 y creció en Frisia, Alemania. Terminó sus estudios en la secundaria a los 18 años y comenzó sus estudios de medicina y teología. En el camino conoció a la que se convertiría en su esposa, una estudiante de medicina llamada Sigrid Oldenburg. A los 20 aprobó los exámenes pre-eliminatorios de medicina, se casaba un año más tarde y terminó sus exámenes de teología a los 22. Más adelante nació su hija y más tarde un hijo, Dirk, quien jugaría un papel muy importante en sus vidas. A los 24 años, Hamer aprobó su examen médico del estado en Marburgo. Tras completar su residencia, dos años más tarde, se le otorgó la licencia profesional de Doctor en Medicina. Pasó varios años en las clínicas universitarias de Tubinga y Heidelberg. En 1972, Hamer completó su especialización en medicina interna.

Los Hamer eran una familia normal, con cuatro hijos: dos niños y dos niñas. Hasta agosto de 1978, cuando un evento terrible cambió por completo el rumbo de sus vidas. Un principe italiano, heredero de la casa de los Saboya, accidentalmente le disparó a Dirk Hamer mientras dormía en un yate anclado en la costa de la isla de Cavalo. La batalla de Dirk con la muerte duró casi cuatro meses, mientras su padre le cuidaba día y noche. Dirk finalmente murió el 7 de diciembre de 1978. Años más tarde se hizo claro que esto resultó en un conflicto emocional para el Dr. Hamer, causándole un carcinoma testicular. Posteriormente denominó este tipo de conflicto como el "síndrome de Dirk Hamer".
Cuando estaba laborando en el hospital de Munich, desarrollo dos instrumentos médicos que patentó. Uno era un bisturí que cortaba mucho mejor, y el otro era un microscopio que tenía cierta calidad de nitidez. Entonces con estas patentes él consiguió mucho dinero, y como tenía un gran corazón, que deseaba servir, él se fue a Italia con su esposa. Ellos vivían con sus hijos en Roma, y llevaba un hospital para pobres en Nápoles. Entonces un día, durante las vacaciones, el hijo se encontraba durmiendo en un barco y una bala perdida le cae en la cabeza. Queda en coma y tratan de salvarle la vida. Después de algunos meses muere. Y curiosamente a Hamer y a su esposa les da cáncer, al poco tiempo de sucedida la tragedia. Y ambos se sorprendieron porque nunca habían enfermado antes.
(JPA): Ambos laboraban en el mismo hospital. Los dos estaban sanos. Y de pronto aparece esa enfermedad. "Esto es la emoción”, dijeron. La esposa tuvo un tratamiento convencional y murió.
(LAM): Así parece. No sé exactamente cuál fue el tratamiento de su esposa. Pero él sí se sometió un poco a la medicina normal, la oficial. Pero al poco tiempo él encontró la relación que tenía entre la psiquis, el cerebro y el órgano.
(JPA): Y como él era radiólogo, él comenzó a investigar. Y descubrió que las personas que tenían cáncer de seno, tenían la misma parte del cerebro afectada. Los que tenían cáncer de hígado, tenían la misma parte del cerebro afectada. Entonces, él estaba comprobando que todo tenía un base psicosomático pero con forma científica. Y él estuvo preso.
(LAM): Bueno, eso es posterior. Él descubrió las leyes biológicas de la enfermedad y las publicó. Entonces, hizo una tesis sobre las cinco leyes que había descubierto para su propia universidad. Pero qué resulta, que los médicos a puertas cerradas comprobaron que eran ciertas. Los médicos pensaron que ese descubrimiento los iba a dejar como unos idiotas. Imagínate si nosotros decimos: “ahora la quimioterapia no sirve”. Rompe todos los esquemas.
(JPA): Entonces él, en todos estos años, comenzó a curar gente buscando la causa. Ya que la causa del cáncer de él y el de su esposa fue la pena por la muerte de su hijo. Los médicos, cuando sacan una radiografía y aparece una marquita, le llamamos artefacto. Puede ser algo que por ahí apareció generado por algún trauma o es una cuestión de la máquina, es decir falla de origen, del mismo cuerpo. Pero el encontraba la misma marca en la misma zona y en diferentes personas. Y comprobó que se puede localizar y se puede curar cuando la gente entiende que hay un problema emocional en toda enfermedad. No sólo en el cáncer, en todas. ¿Verdad?
(LAM): Exactamente. A menos que sea una intoxicación o un accidente. Pero todas las enfermedades son psicosomáticas. Ese es el resultado que el doctor ha descubierto. Y ha formulado cinco leyes que él ha descrito en su libro.
El Ing. Luis A. Martínez es entrevistado
por el Dr. José Luis Perez-Albela Beraún.
(JPA): ¿Cuáles son las cinco leyes?
(LAM): La primera es la Ley Férrea del Cáncer. Es decir, para que se genere un tumor se requieren tres condiciones. La primera condición es una emoción o un conflicto altamente dramático. La segunda condición es que caiga de sorpresa, un conflicto que venga y no te lo esperabas. Como en este caso, que es la muerte de su hijo. Altamente dramático. La tercera condición es que uno se sienta aislado. Es decir, puede estar casado o tener su pareja pero no lo habla. O puede tener sus amigos pero no quiere hablar sobre esa pena, sobre ese conflicto.
(JPA): Lo reprime. Por eso vemos por qué el perdón cura y sana. El resentimiento baja la inmunidad. ¿Y cuál es la segunda ley?
(LAM): La segunda ley es que toda enfermedad es bifásica. ¿Qué quiere decir esto? Son 5,000 enfermedades y se habían hecho dos grupos, las enfermedades frías y las calientes.
(JPA): Los que estudiamos medicina china, lo llamamos yin y yan. Enfermedades yang y enfermedades yin.

Según Hamer todas las enfermedades son psicosomáticas y se pueden curar cuando se entiende que hay un problema emocional en toda enfermedad.

(LAM): Él ha descubierto que las enfermedades son bifásicas. Es decir que no son 5,000, por decirlo así, sino que son 2,500. Es decir, que van en grupo. Hay una etapa anterior y una etapa posterior. La etapa anterior es cuando el conflicto está activo. A esta etapa se llama simpaticotónica. Entonces hay ciertas características en esa fase de la enfermedad. Y cada fase tiene sus características. Hay algunas en las que aparecen más síntomas que en la otra.
Simpático se le llama por que la persona está en estrés. Está con el conflicto activo. Entonces por lo general ahí no necesariamente aparecen síntomas. Uno se siente hasta sano. Aparentemente sano. Pero ya empezó la enfermedad, el conflicto ya está activo. Y el tiempo que dura la enfermedad ya depende de la persona, hasta que resuelva su conflicto.
(JPA): ¿Siempre empieza con simpaticotónica?
(LAM): Siempre.
La ley bifásica de los procesos biológicos
(JPA): Entonces, cuando entra a la etapa vagotónica, ¿qué quiere decir?
(LAM): Quiere decir que ya resolvió el conflicto.
(JPA): Eso quiere decir que hay gente que queda en simpaticotónica y muere, cuando hay una mala terapia.
(LAM): En un caso extremo se mueren.
(JPA): Una persona que pasa por las clásicas terapias de la medicina convencional, como la quimioterapia y todo lo demás, se queda en simpaticotónica.
(LAM): Una persona se puede morir si no sale de ese estado. Pero de alguna manera todos resuelven su conflicto a su manera.
(JPA): Pero muchos no mueren de cáncer. Mueren por un infarto. Mueren por una neumonía. Mueren porque se deprimieron y se suicidaron.
(LAM): El tema del infarto es algo especial, porque ei infarto normalmente da en la etapa vagotónica, aunque parezca raro. Normalmente en la etapa simpaticotónica no da infartos. Eso es lo más curioso del tema.
(JPA): Claro. Porque en toda la etapa simpaticotónica gastó magnesio. Y llega la etapa vagotónica en la que ya estaba curándose y muere. Tanto nadar para morir ahogado en la orilla. Porque nadie le dio el soporte nutricional. Y a esto quiero llegar con esta entrevista. Hay que apoyar con la nutrición en toda esta etapa. Mejor dicho, lo que dice Hamer es que el cuerpo se cura solo.
(LAM): Eso es con otras palabras. En la imagen superior se muestra la etapa simpaticotónica y la vagotónica. Cada etapa tiene sus características y una relación con el cerebro. En la parte simpaticotónica normalmente hay características donde hay pocos síntomas. La persona se siente bien pero está con el conflicto activo. Está bajo estrés. Esta es la etapa fría. Es decir, se caracteriza porque tiene las manos frías porque está bajo estrés constante. Y está tratando de resolver su conflicto. Una vez que resuelve el conflicto llega un punto en que se pasa de la etapa simpaticotónica a la etapa vagotónica. Y acá hay una epicrisis. Es una característica de toda enfermedad. Y aquí es donde dan los infartos. Y este doctor es tan exacto que te puede decir a tal día y tal hora te va a dar un infarto.
En la etapa vagotónica hay una epicrisis. Pero toda ésta es una etapa caliente. Aquí aparecen mayormente los síntomas. Las manos calientes, fiebres, aparecen tumores, aparecen ciertas cosas con las que nosotros normalmente decimos “acá va a empezar una enfermedad”.
(JPA): La ley de Hering, quien es un alemán, dijo “la curación es de arriba hacia abajo y de adentro para afuera”. Y lo que dicen los chinos: la eliminación es vida. Es decir la descarga. Por eso a los médicos naturistas nos llaman médicos higienistas. No tapamos, sino que destapamos, ¿cierto? Puede estar aparentemente muy limpia la sala, y si no has movido los muebles entonces está toda la basura abajo. Entonces, él le está dando un valor científico a toda la medicina holística.
(LAM): Definitivamente. Él ha demostrado todo eso que se ha hablado antiguamente. Y los sabios antiguos ya lo decían, como Hipócrates y otros grandes maestros de la medicina. El Dr. Hamer lo ha demostrado científicamente.
(JPA): Claro. ¿Sabes qué decía Hipócrates? Los síntomas y signos no son la enfermedad. Son la curación de la enfermedad.
(LAM): Coincide con esta etapa vagotónica, donde el Dr. Hamer dice: “no metas nada de mano aquí porque el cuerpo ya está en su proceso de recuperación”.
(JPA): Para que se cure el enfermo, a uno se te produce fiebre. El doctor Casanova lo dice. La hipertermia, es producir fiebre para curarlo. Y la gente cree que debe cortar la fiebre. La fiebre es bendita y sagrada. Pero la gente todavía no lo entiende.
(LAM): Por ejemplo, si en esta etapa vagotónica se da alguna medicina o se pasa por quimioterapia, se pasa de esta etapa a la etapa simpaticotónica. Retrocede. Y esto se puede volver un círculo vicioso.
(JPA): Los animales están más sanos que los seres humanos por eso.
(LAM): Ellos se curan de cáncer sin quimioterapia. ¿Por qué?
(JPA): Dejan de comer. Comen verde, clorofila. Y no tienen conflictos emocionales. Se pueden pelear con otros animales, pero no guardan rencor, no tienen envidia.
(LAM): Y tampoco tienen a alguien que les diga: “te vas a morir de cáncer”.
(JPA): Tienes un mes de vida. Tienes cuatro meses de vida. Lo programan.
(LAM): ¿Sabías que cuando un paciente va al médico por algo y le dicen: bueno, tú te vas a morir, esa noticia le genera un conflicto con tres condiciones? Primero, dramáticamente, te vas a morir. Segundo, te cae de sorpresa. Esa persona no esperaba que se fuera a morir. Tercero, se queda callado porque no quiere que nadie se entere que tiene cáncer. ¿Qué significa esto? Que se está generando un nuevo cáncer. La noticia le genera cáncer. ¿Y quién le genera la noticia?
La causa del cáncer del Dr. Hamer fue
la pena por la muerte de su hijo.
(JPA): No es la metástasis, es la noticia. No se trata de que el cáncer haya viajado y se haya localizado en otro lado.
(LAM): Así es. Por ejemplo, una persona que desarrolla cáncer al pulmón es porque siente miedo a la muerte. Hay personas que no le tienen miedo a la muerte, pero piensan, “¿qué van a comer mis hijos?" Eso genera cáncer al hígado. Metástasis no es más que un nuevo conflicto generado por la noticia del cáncer.
Pero con esta nueva medicina ya no hay metástasis, ¿por qué? Porque el paciente va, le detectan un tumor, resuelve su conflicto, y tema cerrado. Ya no hay más conflictos. Por eso esta medicina es preventiva. Uno tiene que enterarse de eso para que a una persona no le de cáncer.
(JPA): Ahora, cuéntame de la tercera ley.
(LAM): La tercera ley es el sistema ontogenético de los tumores. Es decir, un tumor no se genera en cualquier lugar. Corresponde aun conflicto y a una parte del cerebro. Este doctor ha separado tres partes del cerebro. El cerebro central o el antiguo, el cerebro mesodermo, y el ectodermo. Él localiza un conflicto con una determinada parte del cerebro.
(JPA): El Dr. Hamer tiene un estudio de treinta años de investigación. El 95% de las personas se curan del cáncer. Es decir, el cáncer se cura.
(LAM): Totalmente cierto. Dicen que los judíos lo están aplicando, por eso ninguno de ellos se muere de esta enfermedad.
(JPA): Pasemos a la cuarta ley.
Artículo publicado en revista
Bien de Salud, Año 4, N° 13, Julio 2012
(LAM): La cuarta ley es el sistema ontogenético de los microbios. Esto quiere decir que los microbios tienen una utilidad a favor de la biología. Por ejemplo, tenemos un caso específico. El bacilo de Koch generador de la tuberculosis. Se dice que el bacilo de Koch es maligno, dañino, pero no es así. Con esta cuarta ley se dice que el bacilo de Koch está laborando a favor del cuerpo. En este caso, las células tumorales que se crearon en el pulmón son desmontadas por el bacilo de Koch. Pero, ¿qué hacemos nosotros? Le metemos químicos para matarlo, y estamos matando a un aliado nuestro. Y no sabemos el daño que nos estamos haciendo. En otras palabras, el doctor Hamer dice: “deja que la tuberculosis haga su trabajo porque te va a restablecer las células”. Dejar que haga su acción curativa de recuperación. Y la naturaleza no se equivocó.
(JPA): Dale zinc para que se recupere, es un mineral que eleva las defensas y también magnesio, que eleva el sistema in-munológico 300 veces. Estimado Luis, terminemos con la quinta ley.
(LAM): La quinta ley se le llama la quinta esencia de la nueva medicina germánica. Dice que toda enfermedad tiene un sentido biológico a favor de la persona. Es decir, la enfermedad no hay que verla como algo maligno, como un castigo de Dios, como una desgracia. Es un proceso biológico sensato que apoya a la resolución del conflicto. Esa es la quinta ley. Es la más importante de todas.
(JPA): ¿Cómo se puede resumir?
(LAM): Es la quinta esencia de la nueva medicina. En otras palabras, te explica que una enfermedad es un proceso biológico sensato a favor de la resolución del conflicto del paciente.
(JPA): La medicina es una sola. La medicina son dos caras de una misma moneda. Es arte y ciencia, y eso mejora la consciencia. Cuando la consciencia se aclara se van los conflictos. Cuando se va el conflicto y se regula la emoción, se despierta el poder autosanador. Entonces, la medicina es una sola. La vida en movimiento. Hay que integrar la ciencia con el arte. Gracias Luis por esta charla y gracias por regresar al Perú.

Página web: http://nuevamedicinaperu.blogspot.com/

miércoles, 9 de mayo de 2012

Entrevista a Andrée Sixt o Madam Sixt


La Nueva Medicina Germánica es la medicina del corazón

 

¿Cuándo y cómo se enteró de los trabajos del Dr. Hamer?

Soy enfermera. Trabajé durante doce años en reanimación en el medio hospitalario. Conocí los escritos del Dr. Hamer en 1986, cuando un paciente que estaba hospitalizado me regaló un pequeño libro escrito por el Dr. Hamer que se llama La génesis del cáncer. En ese libro venía el número de teléfono de una asociación a la cual llame porque encontré una frase que decía: "He buscado el cáncer en la célula y lo he encontrado en un error de codificación del cerebro." Esta frase me llamó la atención y quise encontrar al Dr. Hamer. En esos momentos no lo pude conocer personalmente, pero entré en contacto con un grupo de personas que trabajaban con él desde el año de 1983 y se convirtieron en mis amigos.

¿Por qué le llamó la atención esa frase, le pareció lógica?

Yo trabajaba en el servicio de reanimación y allí yo veía cómo a los pacientes de cáncer les quitaban órganos, los sometían a tratamientos muy agresivos y en general se les trataba de una forma muy local y muy impersonal. Nunca se había planteado que el cáncer tuviese algo que ver con el cerebro y el nivel de energía de la persona y eso me llamó la atención.

¿Cómo fue que comenzó a estudiar esta perspectiva heterodoxa?

Entré en contacto con la Asociación Stop al Cáncer, que fundaron en 1985 personas que conocían el trabajo del Dr. Hamer y deseaban difundirlo. Quise saber más. Asistí regularmente a la asociación para recibir una formación con las personas que conocían en profundidad los estudios del Dr. Hamer. y comencé a ensayar en mi trabajo la búsqueda del conflicto emocional que desencadenaba cada enfermedad. Estudié mucho. Poco a poco me fui formando y poco a poco me di cuenta de que estos descubrimientos eran verdaderos y se podían verificar por completo. Esto me dio mucha confianza y desde entonces no he dejado de trabajar y de comprobar día a día estos descubrimientos.

¿En qué momento estableció contacto con el Dr. Hamer?

Yo mantuve un contacto regular con él poco después de que comencé a asistir a la asociación ya que había un amigo que hablaba fluidamente el alemán y a través de él yo consultaba telefónicamente con el Dr. Hamer todas mis dudas. Y así poco a poco fui aprendiendo y formándome cada vez más hasta sentir que ya podía dedicarme por completo a este trabajo con esta perspectiva. Entre más estudiaba y más trabajaba, me daba cuenta de lo muy poco que sabemos en el campo de la medicina. Comprendí cuánto tiempo tuvo que trabajar el Dr. Hamer, noche y día, para poder realmente descubrir estas leyes y hacerlas asequibles a todos. La Nueva Medicina es también la medicina del corazón. Es más que una medicina porque toca al ser humano en su globalidad y permite a cada uno que se conozca y sepa cómo funciona. Comprender estas cinco leyes biológicas nos permite curarnos a nosotros mismos y nos demuestra que realmente no hay enfermedades sino un perfecto sentido en la naturaleza.

¿Cuándo decidió dedicarse de lleno a la práctica de esta nueva perspectiva médica?

En junio de 1988 decidí renunciar a mi trabajo para dedicarme por completo a esta perspectiva ya que para mí estos descubrimientos tan importantes y trascendentes podrían brindar una valiosísima ayuda a la humanidad. Lo que me pareció más importante es que se valoraba a la persona en globalidad. Yo decidí ser enfermera para estar en contacto con los enfermos, porque tenía esa vocación de escucha, de atención, de cuidado personal del paciente, pero en el medio hospitalario lo que me pedían era la rapidez y eficacia, con lo que no había tiempo para brindar atención personal a los pacientes.

¿Por qué llama usted a esta nueva perspectiva la Medicina del Corazón?

El Dr. Hamer nos ha hecho un regalo inmenso y me gusta mucho la palabra regalo porque ofrece al mundo una forma de saber cómo funcionamos y sólo lo pueden aprender las personas que están dispuestas a escuchar. Personas que están a la escucha del ser humano, del animal, del vegetal y de todo el cosmos. Es el más grande regalo porque nos hemos olvidado de que convivimos con los demás humanos, con los animales, con las plantas, con el aire que respiramos y con todo el universo. Y descubrir esto, tomar conciencia de la unicidad es el regalo más bonito que nos puede ofrecer. Incluso, pienso yo, que podemos ir más lejos y descubrir las maravillas del Creador, las bellezas de Dios. Pienso también que es una mirada de amor hacia los demás seres humanos, los animales y las plantas. Si comprendemos bien cómo funciona la naturaleza con sus cinco leyes biológicas. Si comprendemos cómo funciona la Madre naturaleza, como la llama el Dr. Hamer, entonces vamos a evolucionar con ella en el tiempo. Y en la naturaleza todo es gratuito. Comprender las cinco leyes biológicas nos permite abrir los ojos y actuar desde el corazón.

¿Por qué considera que es una nueva medicina y no otra de las llamadas terapias alternativas u holísticas?

Porque es un descubrimiento científico que hoy día ha sido verificado en el medio universitario ya dos veces. Ha sido verificado por primera vez en la Universidad de Helvetia y por segunda vez en la Universidad de Eslovaquia y en ambas universidades se ha dicho al concluir los estudios que es urgente ponerlo en aplicación. Para el bien de toda la humanidad y en particular para el de las personas enfermas. Esto es un descubrimiento científico. No hay comparación. Se ha descubierto cómo es que los humanos vivimos en simbiosis con el mundo animal y el mundo vegetal, con toda la protección que nos da la Madre Naturaleza.

¿Las correlaciones órgano-enfermedad del Dr. Hamer corresponde a las de Louis Hay y los autores de La enfermedad como camino?

Algunas sí corresponden y otras no tienen nada qué ver. Pero las de ellos son suposiciones, mientras que esto es científico, esto ya está comprobado.

¿Cómo cree que será la medicina en el futuro próximo?

Los médicos tendrán una relación personal con sus pacientes y los ayudarán desde esta óptica. Habrá centros de atención por supuesto, para atender los casos de accidentes, fracturas, traumatismos y este tipo de cosas, pero todo será tratado desde otra perspectiva, la familia podrá quedarse con el paciente, habrá muy pocos fármacos y mucho corazón. No habrá desechos radiactivos. Eso es algo de lo que no se habla pero hay muchos desechos nucleares procedentes de hospitales. Tampoco habrá morfina, por ejemplo, ¿por qué no? Porque la morfina tiene unos efectos que cortan los reflejos al inhibir las sinapsis neuronales, corta la relación cuerpo mente, pero la persona sigue sufriendo y a veces ni siquiera lo puede expresar. El Dr. Hamer me ha dicho que en la mayoría de los casos no hay necesidad de fármacos durante la fase de vagotonía, excepto en los casos en los que hay grandes edemas, grandes inflamaciones cerebrales.

¿Qué hacer para no generarnos un cáncer?

Principalmente hablar, compartir, no vivir las cosas en soledad. Abrir el corazón...

Junio del 2000 / Barcelona

Dr. Monnot: El Dr.Hamer y Andrée Sixt se equivocaron en tener razón demasiado pronto


Testimonio judicial del Dr. François A. Monnot

En mi familia inmediata he conocido tres dramas relativos al cáncer, en los que la medicina clásica, a través de sus representantes más autorizados, ha sido totalmente inoperante. Probablemente es lo que hizo que me interesase por este problema, y que hoy en día esté en este estrado.
En Besançon, durante un semestre en 1944, fui interno en el servicio de cirugía del Dr. Gaston Tisserand, del cual dependía un pequeño servicio de cancerología. En aquella época el Dr. Tisserand era presidente del Consejo del Colegio Oficial.

Terminé mis estudios en París antes de instalarme en Ruan, donde formé parte del despacho del sindicato de médicos de la Loira. En 1968 vine a ejercer a Cannes, hasta mi jubilación en 1992, a los 70 años.
En 1986 se me había pedido que efectuase un informe para un congreso médico en el Var, donde hablé en la misma sesión que el Dr. Geerd Hamer. Su discurso me pareció extraño, pero como tenía la costumbre de no juzgar un método sin conocerlo, tuve la curiosidad de leer su tratado de 700 páginas, en el que afirma que una enfermedad grave o cáncer a menudo está provocado por un choque psíquico, conflictivo, dramático, vivido en aislamiento, que pone rápidamente en marcha una lesión en el cerebro, posible de detectar en un escáner por personal entrenado; a la vez la misma causa hace impacto en un órgano determinado del resto del cuerpo, siempre idéntico a causa de un determinado origen. El tratamiento se desprende de estos principios, y consiste en hacer que el enfermo tome conciencia del origen moral de su mal, en el curso de una conversación detallada, confiada y cálida, para que pueda reconocerlo por sí mismo, y relativizar la importancia y las consecuencias. Con el escáner, los especialistas como el Dr. Hamer pueden controlar la evolución del foco cerebral.
En el tratado de Hamer pude leer, entre otras cosas, que un importante problema de dinero con alguien de la familia podía ser la fuente de un cáncer de hígado. Ahora bien, poco tiempo después tuve un enfermo de Muy que era la ilustración de esta coincidencia, pero no pensé que esto pudiera tener mucha aplicación práctica hasta que en Pascua del año pasado me encontré con tres antiguos pacientes, uno de los cuales con cáncer de oreja, que se curaron ellos mismos aplicando el método.

Era más de lo que necesitaba para tener ganas de trabajar el tema. Para obtener documentos sobre esto contacté con la Sra. Sixt, una enfermera que había trabajado doce años en la clínica Cléret de Chambéry, cuyos médicos debieron encontrarla y distinguirla enseñándole a manejar cortisona y morfina. A través de la familia Oncieu, con la que ella tenía amistad, y en la que uno de los miembros que vivía en Alemania había colaborado mucho con el Dr. Hamer, en particular traduciendo sus libros, ella conoció la Nueva Medicina por la que inmediatamente se sintió atraída, ella que tan en contacto estaba con los enfermos graves. Ella la estudió largo tiempo trabajando los libros del Dr. Hamer y colaborando ocasionalmente con él.

¿Cuál es pues el delito que le ha valido los peores maltratos por parte del Colegio de Médicos? Ella dio a conocer a enfermos prácticamente abandonados por los terapeutas oficiales, y que iban a verla porque habían oído hablar del método, por otra parte cada vez más conocido, de cómo podrían encontrar el origen psíquico de su mal, y resolver por sí mismos el problema.
Señor Presidente, quizá me extienda demasiado, pero ignoro lo que le hayan dicho antes que yo, y pienso que esto representa el mínimo necesario para juzgar la fiabilidad de esta medicina, que es la intríngulis de este proceso. Si usted me permite, daré dos detalles:
  • Los focos cerebrales que los médicos clásicos denominan metástasis cerebral no se forman por el azar de una migración sanguínea de las células de la lesión cancerosa. Tienen siempre el mismo origen embriológico que el tejido afectado, sin estar formado de células idénticas. Los cancerólogos oficiales, cuando saben este hecho, no lo explican con su teoría.
  • Por otra parte, se puede verificar científicamente el éxito de un tratamiento psicológico, ya que de forma inmediata hace pasar al enfermo de un estado simpaticotónico a un estado vagotónico: el primer estado está caracterizado, entre otras cosas, por la aceleración del pulso y la sequedad de la piel; el segundo por un pulso lento y transpiración.
Permita ahora que este antiguo interno del servicio de cancerosos del Hospital de Besançon le cite algunas cifras, antes de ver si la Sra. Sixt puede ser acusada de ejercicio ilegal de la medicina, y de haber abandonado a enfermos en peligro sin aportarles ayuda.
En los países desarrollados, una de cada tres muertes lo es por cáncer. Según el informe de la revista Figaro de setiembre pasado, y a partir de la clasificación de los mejores hospitales de Francia, existen 240.000 nuevos casos de cánceres diagnosticados anualmente, y seguramente en algunas poblaciones poco medicalizadas existen casos que no han sido registrados. Al mismo tiempo, hay 33.000 casos de cáncer de mama, el más frecuente en la mujer.

Un informe de Paris-Match de octubre pasado, más reciente, da la cifra de 35.000. Un elemental sentido de caridad hacia los enfermos me impide citar otras cifras.
¿Sabe usted hasta donde llega el desarrollo de los médicos clásicos ante este azote? En la clínica más famosa del mundo, la Clínica Mayo de Rochester, en Estados Unidos, se llega a aconsejar la extirpación preventiva de los senos a los 40 años, en las mujeres con riesgo (es decir, las que tienen cancerosos entre su parentela)
Créame Sr. Presidente, la falta de resultados de la medicina corriente nos otorga el derecho de dudar de ella, y obliga moralmente a los médicos que saben la verdad a buscar otros métodos. Pero concluyamos,

La Sra. Sixt está acusada de ejercicio ilegal de la medicina.

¿Diagnostica ella? No, es algo que ya está hecho, y si ha alcanzado el estado de metástasis, la medicina tira la toalla. De todas maneras, no se va a ver a la Sra. Sixt para saber si se tiene una ciática o un infarto.

¿Da medicamentos? No, es a través de una cálida conversación como hace comprender al enfermo y a su entorno de qué manera puede hacerse cargo de sí mismo y curarse. Excepcionalmente, en caso de lesión cerebral dolorosa, y que en el escáner aparezca un edema, ella ha podido decir que en tal caso el Dr. Hamer da un poco de cortisona; pero usted sabe tanto como yo que los farmacéuticos no entregan este medicamento, como tampoco la morfina, sin receta médica. Siempre es un médico quien lo receta.
Al haber trabajado con el Dr. Hamer, ella es la persona más competente en Francia para localizar en un escáner los focos de Hamer, que indican indirectamente cuál es el origen del mal cuando se conoce el método. A pesar de todo ella tiene el derecho de dejar que se aprovechen de su ciencia los enfermos que se lo piden, y que prácticamente están dejados a su suerte.

Humanamente, no se puede privar de ayuda ni de esperanza a los pacientes en estado de metástasis que conocen los resultados del método de Hamer y que, incluso en este estadio, necesitan de una escucha cálida y de una entrega desinteresada. Nunca he visto a un jefe de médicos sentarse en la cama de un enfermo y tener una conversación a solas. Los médicos franceses ávidos de conocimiento la necesitan. De todas maneras, si encuentran a la Sra. Sixt culpable, ¿quién mejor que ella puede merecer circunstancias atenuantes por su desinterés, su caridad en estar disponible a toda llamada, ya sea de noche o en día de fiesta, si el propio médico no lo hace?

La Sra. Sixt ha sido acusada de no haber prestado ayuda a personas en peligro. Si no recuerdo mal lo que leí, me parece que el peligro en cuestión debe ser accidental, imprevisto, imprevisible. Lo que evidentemente no es su caso.

En todo casi, si se tratase de mí mismo, de un pariente o de un amigo, conociendo un poco el tema y en concreto los resultados de los diversos métodos de tratamiento, consideraría que estoy faltando a mi deber si dejase a un canceroso grave que confiase en los servicios oficiales de cancerología, si no puede ser cuidado en su casa. Todo el mundo conoce sus resultados, y la prensa señala el fatal desenlace en las personas siempre que se trate de de un académico, un presentador de televisión, un actor veterano o un político.

Dr. François A. Monnot

Le Saint Hélier – 31, rue du Commandant Bret – 06400 CANNES

Extracto de la revista "Vous et votre témoignage santé" N° 12 – Agosto 2004

miércoles, 2 de mayo de 2012

Leyendo el Cerebro con GNM

Dra. Caroline Markolin - Leyendo el Cerebro con GNM
Las tomografías computarizadas del cerebro son comúnmente usadas como medio para buscar tumores cerebrales u otros “desórdenes” cerebrales. Pero en 1981, el Dr. med. Ryke Geerd Hamer, internista y creador de la Nueva Medicina Germánica®, hizo un descubrimiento asombroso. Por medio del análisis y comparación de miles de escáneres cerebrales con las historias clínicas de sus pacientes, el Dr. Hamer estableció que cada enfermedad – desde un resfriado hasta un cáncer – es iniciada por un choque de conflicto inesperado.
El Dr. Hamer encontró que tal tipo de conflicto tan imprevisible (enfado ó preocupación imprevista, una pérdida ó separación inesperada, un insulto u ofensa inesperada, etc.) ocurre no sólo en nuestra psique, sino también en el cerebro y en el órgano correspondiente de forma simultánea. En el momento en que sufrimos el conflicto, el choque alcanza un área específica en el cerebro provocando una lesión que es claramente visible en un escáner cerebral como un grupo de anillos objetivos y nítidos (ver imagen). Con el impacto, las células cerebrales afectadas envían una señal bioquímica a las células en el órgano correspondiente, produciendo ya sea el crecimiento de un tumor, una degradación de tejido o una pérdida funcional, dependiendo de que capa cerebral reciba el choque del conflicto.
La razón por la cual, conflictos específicos, se encuentran unidos irrefutablemente a áreas específicas en el cerebro, es que durante nuestra evolución histórica cada capa del cerebro fue programada para responder instantáneamente a conflictos que pudieran amenazar nuestra supervivencia. Mientras el tallo cerebral (la parte más antigua del cerebro) está programado con cuestiones básicas de supervivencia como respirar, reproducirse y alimentarse, el cerebro (la parte más nueva) tiene que ver con temas más avanzados, tales como conflictos territoriales, conflictos de separación, o conflictos de auto devaluación.
Después de identificar al cerebro como mediador entre la psique y el órgano, el Dr. Hamer encontró que la configuración en forma de diana u objetivo, solo permanece nítida mientras la persona se encuentre en actividad del conflicto. Una vez que el conflicto es resuelto, la lesión en el cerebro entra – junto con la psique y el órgano – en la fase de recuperación. Como cualquier otra herida que es reparada, se desarrolla un edema que protege al tejido cerebral durante el proceso de curación. En el escáner cerebral podemos observar los cambios: los anillos en forma de diana u objetivo nítidos  que están sumergidos en el edema aparecen ahora borrosos, indistintos y obscuros. Estas observaciones confirmaron los descubrimientos del Dr. Hamer de que cada enfermedad se lleva a cabo en dos fases: primero, una fase activa del conflicto, caracterizada por estrés emocional, extremidades frías, falta de apetito, e insomnio, y entonces,  a condición de que logremos resolver el conflicto, una fase de curación. La fase de curación, comúnmente referida como “enfermedad”, es a menudo un proceso difícil que involucra fatiga, fiebre, inflamaciones, infecciones y dolor.
En el punto más alto de la curación, el edema cerebral alcanza su tamaño máximo, y exactamente en ese momento, el cerebro acciona una breve y fuerte presión que lleva el edema hacia fuera. En la Nueva Medicina Germánica®, este momento crucial es llamado la crisis epileptoide. Los ataques cardiacos, los choques, las crisis de asma, los tumores sangrantes, los ataques de migraña, o las crisis epilépticas son solo algunos ejemplos de ésta crisis. Los síntomas siempre dependen de la naturaleza del conflicto y de que capa del cerebro esta afectada. Después de que el edema cerebral es expulsado, se reúne neuroglía (tejido conectivo cerebral que provee soporte estructural a las neuronas) en el sitio para restaurar la función de las células nerviosas que fueron afectadas por el choque del conflicto. Es ésta acumulación inofensiva de glía, lo que comúnmente es llamado tumor cerebral, aún cuando ésta es, de hecho, una lesión de curación del cerebro. El Dr. Hamer estableció ya en 1982, el nexo entre estos “tumores cerebrales” y las manifestaciones de enfermedad simultáneas en los órganos correspondientes.
La tomografía computarizada de arriba muestra una configuración en diana u objetivo en el hemisferio derecho de la corteza sensorial del cerebro. La localización exacta indica que el paciente sufre de pérdida sensorial en la pierna izquierda como resultado de un conflicto de separación. Debido a que los anillos son nítidos, podemos concluir que el conflicto no se ha resuelto todavía. Pero, ¿por qué es la pierna izquierda la afectada y no la derecha? Debido a que el cerebro juega una parte tan integral en la Nueva Medicina Germánica®, la lateralidad siempre ha de tomarse en cuenta. La forma más fácil de establecer nuestra lateralidad es con la prueba del aplauso. La mano en de arriba es la mano líder, e identifica si somos diestros o zurdos. Esto determina en que lado del cerebro impactará el conflicto y consecuentemente que lado del cerebro se afectará. Existen dos principios de la lateralidad:
1) si somos diestros, respondemos a un conflicto con nuestra madre o nuestros hijos con el lado izquierdo del cuerpo, y a un conflicto con una pareja (cualquiera excepto nuestra madre o nuestros hijos) con el lado derecho. Con la gente zurda, esto es al revés.
2) existe siempre una correlación cruzada desde el cerebro hacia el órgano. Debido a que la persona de nuestro ejemplo es zurda, podemos concluir, a partir del escáner cerebral, que el conflicto de separación debió haber sido respecto a una pareja.
La terapia de la Nueva Medicina Germánica se enfoca en identificar, y sobretodo, en resolver el conflicto, porque sólo la resolución del conflicto permite que ocurra la curación. La responsabilidad del profesional de la GNM es asistir al paciente mientras el proceso de curación lleva a cabo su curso natural. Un escáner cerebral junto con una historia médica exhaustiva es vital para establecer la duración de la fase de curación, así como las complicaciones que pueden esperarse. “ Constelaciones ” específicas de lesiones cerebrales, determinan si es aún viable o factible resolver el (los) conflicto(s) debido a que la solución de conflictos de larga duración pueden disparar una fase de curación que amenace la vida. Dado a los peligros potenciales, interpretar los escáneres cerebrales de acuerdo a la Nueva Medicina Germánica ® es una tarea con una gran responsabilidad que requiere entrenamiento extenso.