sábado, 11 de noviembre de 2017

El Síndrome de Down según la Nueva Medicina Germánica

Por Dr. Ryke Geerd Hamer
Texto cotejado y corregido con el original en alemán
Anna con 15 años

En este capítulo quiero echar un vistazo a mi “laboratorio”, es decir, examinar los problemas importantes y casos médicos todavía no resueltos que se me han planteado. Con este propósito he elegido lo que sigue: el caso de la hijita de una médico que me ha dado el consentimiento amigable para publicar el caso con las respectivas imágenes.

Con ocasión de un seminario realizado a finales de septiembre de 1998, esta colega vino a mí con su marido, que es fabricante de órganos, y con su hija de cuatro años y medio, para preguntarme si sabía algo del “síndrome de Down” o “mongolismo” en el contexto de la Nueva Medicina, y si estaba en condiciones de ofrecerle ayuda. Le respondí que todavía no sabía nada preciso de este caso particular, pero que en el pasado había trabajado durante mucho tiempo en neurología infantil y psiquiatría infantil, y que por ello estaba al corriente de la problemática fundamental. En el ámbito de la Nueva Medicina había visto muchísimos niños discapacitados que, en cuanto se descubría el problema, o sea, la clave de lectura, habían podido volver a ser totalmente sanos.

Le propuse estudiar juntos el caso de su hija. Así hicimos y estamos todavía haciendo. En este caso el problema se convierte en objeto de estudio de nuestro “laboratorio”.
El ser humano tiene en cada célula 23 pares de cromosomas (2 x 23), excepto en las células germinales del ovario y del esperma, en las que sólo hay una secuencia simple de 23. En el hombre un par de cromosomas consta de un cromosoma X y una Y. Sin embargo en la mujer se juntan dos cromosomas X.

El “síndrome de Down”, según exponen los tratados médicos, tiene la particularidad de que en el cromosoma humano número 21 hay no dos, sino también un tercer cromosoma o en cualquier caso un fragmento de este. El síndrome (lo que significa que son varios los síntomas que aparecen al mismo tiempo) se recoge en la literatura específica sólo para los que pertenecen a la raza blanca. Según los textos médicos hasta ahora no es posible hacer una terapia de las causas.

Los síntomas son: retraso del desarrollo con retraso mental, cara mongoloide, eje de la hendidura palpebral mongoloide, branquecefalia, dedos muy tensos, en particular el meñique, el denominado epicanto, boca abierta, línea simiesca, surco de sandalia (gran distancia entre el dedo gordo y el segundo dedo del pie), nariz chata, displasia de la oreja, lengua grande, tono muscular reducido, dedos cortos y estrabismo.

Todas estas características se presentan en este síndrome según la sucesión indicada del 99 al 23% de los casos. Pero la trisomía, como se llama a este síndrome, no es unitaria, si bien existen una serie de variaciones o subformas, por ejemplo la denominada trisomía en mosaico, supuestamente presente en nuestra paciente, según pensaba la madre. En este caso una parte de las células del cuerpo en el cromosoma 21, como sucede normalmente, tiene sólo dos cromosomas, mientras que en otra parte de las células del cuerpo hay tres o fragmentos de un tercer cromosoma.
Yo no soy genético y no pretendo hacer ningún juicio, como tampoco la madre de la niña que, como médico, se ocupó sin embargo muy intensamente con las cuestiones básicas de este síndrome, como fácilmente se puede imaginar.

Lo interesante del caso es el hecho de que el padre de la muchacha conoce la Nueva Medicina desde hace ya muchos años. La madre no la conoció hasta que estuvo en el séptimo mes de embarazo, cuando se fue a vivir con el padre de la niña. Entonces ella tenía 42 años.

La madre de Anna trabajó hasta el séptimo mes en un gran edificio de 10 plantas que no aislaba los ruidos y que estaba en reforma. No se acuerda con precisión si las reformas empezaron ya en el primer mes de embarazo o en el segundo. En cualquier caso se trabajaba todo el día con los martillos neumáticos, cuyo ruido “traspasaba la médula y los huesos”, según cuenta la madre. Había sido una verdadera tortura y todos tenían el mismo deseo: largarse de ahí.

Después se había trasladado a casa de su novio, el padre de la niña. Este había heredado una vieja fábrica y había acondicionado un laboratorio para construir órganos. En los meses sucesivos al nacimiento y después también, fue necesario talar cientos de árboles con la sierra circular, lo que la madre de Anna hizo junto a su novio para tener más luz en las zonas oscuras de la fábrica.

Obviamente no pensó que eso pudiese dañar a la niña en su vientre, de hecho para ella la motosierra era un alivio después de los martillos neumáticos ensordecedores del anterior puesto de trabajo, Como hemos dicho, estuvieron serrando durante meses, también tras el nacimiento de la niña. Por ejemplo. Se tenían que cortar los árboles para transformarlos en leña para quemar, además en la fábrica de construcción de los órganos del padre serraba continuamente.

Cuando Anna nació en casa en el momento que le tocaba, tenía el aspecto de un “chinito”. Para la madre, médico, el diagnóstico era, sin dudas, “mongolismo/síndrome de Down”. Pero el padre consoló a su deprimida compañera: “Todavía no se ha dicho la última palabra, veamos si la Nueva Medicina tiene algo que decir que sea de ayuda”.
Desde entonces los padres han buscado cualquier oportunidad para ver si la Nueva Medicina pudiese ser de ayuda, aunque en los libros de Nueva Medicina no hubiese ninguna ley respecto al síndrome de Down. El padre la conocía desde hacía años. La madre se ocupó con ella seguidamente, y el mismo tiempo constató que su hija era un “desarrollo típico” y que estaban presentes todos los síntomas como boca abierta, lengua grande, retraso del desarrollo, clinodactilia. Con un año de edad Anna todavía no era capaz de gatear o sentarse. No había sido necesario hacer un tratamiento médico intensivo ya que Anna podía estar atendida por su madre.

Entre el octavo y el decimoséptimo mes, por la noche, Anna tenía a menudo pavor nocturnus, incluso humedecía la cama. A posteriori la madre sostiene que podría haberse tratado de ataques epilépticos. Anna consiguió andar sólo cuando tenía dos años y tres meses, aunque de un modo muy rudo e irregular. La madre dice: “Parece peor de lo que es”. También ahora la niña camina de un modo torpe porque persiste la parálisis de la musculatura de las piernas.

La ocasión de consultar la Nueva Medicina se produjo en septiembre del 98 en un seminario. En este diagnóstico tan claro de síndrome de sierra circular es extraño que a la madre no le viniesen a la cabeza en primer lugar los martillos neumáticos al oír aquella afirmación, y por error no se disponía ni siquiera de TAC cerebral. A pesar de eso creímos que habíamos encontrado juntos la clave que se adaptaba a este caso.
Desde entonces los padres pusieron cuidado para que cesaran los ruidos más fuertes, en particular los de las máquinas. Un día la madre llamó por teléfono muy excitada porque se le vino a la cabeza la historia de los martillos neumáticos.

Anna mejora en 3 meses

Realmente habíamos encontrado la llave: desde hacía 12 semanas Anna, para gran alegría de sus padres, tuvo una rápida recuperación del desarrollo hacia la normalidad que nadie hubiese creído posible antes. Los vecinos, amigos y terapeutas les dijeron a los padres que no reconocían a la niña. Mientras que antes sólo era capaz de decir juntas una o dos palabras, ahora dice frases de tres o cuatro palabras y entiende todo mucho mejor. Incluso cuando se dejaba de ver a Anna por dos días se daba uno cuenta del rápido progreso en la recuperación de la madurez, según cuenta la madre.
Hasta aquí se podría formular el “informe de laboratorio” como sigue: claramente la niña tenía que haber sufrido al menos un “conflicto de la sierra circular” ya en el vientre materno. Seguidamente a la madre le viene a la mente el “conflicto del martillo neumático” que había durado durante seis o siete meses. La madre cuenta también que con los ruidos fuertes, incluso cuando el gato maúlla, Anna se tapa las orejas y evidentemente siente malestar o incluso dolor. A menudo grita. Sin embargo hasta ahora no se sabía a que fuese debido.

En la Nueva Medicina sabemos que un individuo oye voces si tiene en el cerebro un conflicto del oído * cortical respectivamente a la derecha y a la izquierda. Eso se manifiesta si el contenido conflictivo era algo pronunciado, por ejemplo una frase dicha que no se quería oír o que no permite creer lo que se oye. Las “voces” normalmente dicen cosas que tienen que ver con estas frases.
    * Conflicto del oído.
    1) Reducción de la capacidad auditiva.
    Conflicto de no querer oír algo. Fase CA: Tinitus. Fase PCL: Sordera repentina
    2) Problema con el equilibrio: Mareos, inestabilidad y tendencia a caerse o jalón a un lado.
    Conflicto de ver o oir caer a alguien o a uno mismo. Fase CA: Paciente tiene mareos, se tambalea o tiene una tendencia a caer de un lado. Fase PCL: Desaparición del mareo o tendencia a caerse.
Pero si se trata de ruidos como el de la motosierra, los afectados son enormemente sensibles al ruido y sufren “dolores en el oído” que resultan infernales, y no sólo con los ruidos fuertes, sino también a menudo con los normales con las frecuencias relativas. Los ruidos hacen realmente daño de tal manera que los pacientes gritan por el dolor. Tiene que haber sido así con Anna. Al final del seminario habíamos llegado a este punto. Realmente fue bueno eliminar esta constelación del conflicto del oído, en el que al menos uno tenía que haber sido un denominado conflicto de la sierra circular. Fue muy costoso para los padres, porque el padre de Anna como fabricante de órganos, sierra por motivos profesionales continuamente en su taller. Parecía también que la constelación no hubiese podido durar de un modo continuado, de hecho Anna no estaba en el estadio de desarrollo de un neonato, aunque era capaz de hablar y entender poquísimo.

Si el síndrome de Down dependía de conflictos biológicos, entonces tenían que haber sido temporales, en cualquier caso sólo breves períodos de solución conflictiva que habían permitido un retraso del desarrollo, haciendo que se quedase como un niño de un año o un año y medio.

¿Qué podíamos esperar entonces del TAC cerebral? ¿También la clinodactilia y la parálisis parcial de las piernas habrían sido al final la consecuencia de los conflictos biológicos? Los padres, un día antes del seminario, la habían hecho un TAC cerebral, que sin embargo todavía no estaba lista. Entonces me la mandaron hacia finales de noviembre junto con la buena noticia de que Anna se desarrollaba “muy agradablemente, sobre todo al expresarse”. Por teléfono la madre me dijo que por la calle algunas personas la paraban para preguntarle cual era el motivo del extraordinario cambio positivo de Anna.

Leer texto completo en la obra del Dr. Hamer: "Legado de una Nueva Medicina", tomo 1, capítulo 8.

Síndrome de Down (Trisomía 21)

Informe de Helmut Pilhar

(1er Congreso Internacional de Medicina Nueva en Biel)

Traductor: Google

Una madre (ella misma es médico) contactó al Dr. Hamer y preguntó si él sabía de algún consejo sobre el Mongolismo (Síndrome de Down o Trisomía 21). Su hija de cinco años sufre de síndrome de Down. El Dr. Hamer de contesta, si fuera genético, apenas tengo respuesta considerando la opinión comú. Pero primero se debe tener una TAC de la cabeza del niño. Le presentaron estos CT de cabeza y reconoció una constelación esquizofrénica debido a dos conflictos de audición (ya no quería escuchar). Esta constelación esquizofrénica debe haber ocurrido dentro de las primeras semanas del embarazo, cuando la madre trabajó en una construcción de concreto reforzado donde durante semanas se realizó la remodelación y el enmasillado.

Ahora se sabe en la nueva medicina que por una constelación esquizofrénica -que no significa otra cosa que que las dos mitades del cerebro estén cargadas por al menos un Foco de Hamer activo- el desarrollo de la madurez personal del afectado es casi "helado" solo si al menos una mitad del cerebro ya no tiene una estufa Hamer activa, el desarrollo de la madurez personal comienza de nuevo.

Esto es biológicamente correcto y significativo. Los niños que pueden resolver tales constelaciones alcanzan su retraso en el desarrollo en un corto tiempo y se vuelven completamente sanos.

La chica estaba en tal constelación Hamer demostró por primera vez en septiembre pasado (1998). Los padres también confirmaron que su hija era muy sensible al ruido. Casualmente, fui testigo presencial de la reunión. Recuerdo que la niña pasaba la mayor parte del tiempo sentada en cuclillas en el piso del juego o en el brazo de uno de los padres o en la carriola. Si es tan estable fue, lo que raramente y muy laboriosamente hizo, tuvo un paso amplio y vacilante con los brazos ligeramente levantados. No podía hablar en absoluto, solo decía "Mamá". Un niño mongol como tantos otros.

La madre relataba como conferenciante en el congreso sobre el experimento acordado, en el que nada se podía perder sino solo ganar.

Protegieron al niño de cualquier fuente de ruido durante meses. Y desde el comienzo del experimento, enormes cambios comenzaron en el niño. En cuatro, cinco meses, el niño trajo años de retraso mental.

Impulsados ​​por el éxito, en los últimos dos meses han tratado cada vez más de insensibilizar al niño al ruido con orejeras. El padre tiene un taller de carpintería donde hay máquinas ensordecedoras. El niño siempre había estado aterrado de estas máquinas. Poco a poco, el niño se fue acostumbrando gradualmente a este ruido, y finalmente la niña estuvo lista para sacar a su padre del taller para la cena. Ella siempre usa sus orejeras muy bien.

Desde entonces han pasado siete meses.


Los padres tuvieron al niño con ellos en el congreso. ¡Había crecido 10 cm! ¡Habla oraciones completas! No era solo normal, era una oleada de movimiento que pasaba a toda velocidad por las piernas de un adulto. La expresión facial de Mongolide se ha iluminado notablemente. Al igual que todos sus compañeros, ella va a un jardín de infantes normal y está completamente integrada.

¡La niña apenas era reconocible! Y la madre es probablemente la madre más feliz del mundo y una doctora llena de energía para explorar el llamado síndrome de Down y transmitir sus experiencias a quienes buscan ayuda. Ella está planeando una práctica para niños con síndrome de Down.

El Dr. Hamer mismo dice que a este caso todavía le debe dar un gran signo de interrogación y que aún no puede decir nada definitivo. Parece comportarse de tal manera que incluso las aberraciones cromosómicas no necesitan ser reparadas permanentemente, si ...

¡Estaba asombrado! ¿Qué experimenté personalmente?

Si no entendía tan bien los principios de la Nueva Medicina, y no sabía que la Nueva Medicina se basa en leyes biológicas de la naturaleza, que siempre tienen el mismo efecto en todas partes, me habría inclinado a encontrar en el Dr. Hamer un "sanador milagroso". "- para ver de una manera positiva. ¡Pero él no es para nada eso!

Los focos hamerianos descubiertos por él en el cerebro de un paciente le permiten, de manera simple y simple, una visión de las profundidades del alma hasta ahora ocultas de los afectados.

Suplemento del
Dr. Ryke Geerd Hamer (2005)

La terapia del síndrome de Down


El científico es modesto. Por lo tanto, tenemos cuidado de no decir que podríamos curar el síndrome de Down en ningún caso, especialmente dado que solo los pacientes y posiblemente sus padres y parientes podrían hacerlo. Pero podemos decir que, en principio, reconocemos los síntomas que vemos en el síndrome de Down como programas especiales biológicos completamente normales y significativos, y también sabemos cómo manejarlos en consecuencia, es decir, llevar estos programas especiales a la fase pcl. En este caso, sin embargo, una normalización o cura del síndrome de Down daría lugar a cada caso individual:

Con mucha motivación, mucha transpiración y un poco de inspiración.

Para nuestro gran asombro, la terapia real es a menudo mucho más simple de lo que hubieran sugerido las largas discusiones teóricas, al menos cuando encontramos la llave y abrimos la puerta.

En nuestro caso, sin la presencia de CCT, teníamos un "punto fijo" clínicamente indiscutible: el síndrome de la sierra circular. Un niño que es tan sensible al ruido que con cada ruido de sierras circulares o de árboles, con el que los padres derribaron una gran cantidad de árboles durante los últimos 3 meses, y mucho menos oídos cerrados y gritos, entonces debe lo más probable es que no solo tenga un conflicto de audición, sino que en cada lado del cerebro haya una hornilla de Hamer en actividad. Y en este contexto, la causa más probable ha sido el llamado síndrome de sierra circular, más tarde complementado por el conocimiento del sonido martillo neumático aún más temprano y mucho peor que "no solo la madre, sino también el niño en el útero" lo sintieron hasta en los huesos.

Cromosoma


En cada célula, los seres humanos tienen un conjunto doble (diploide) de cromosomas, a saber, 46, y en el varón, se agrega un cromosoma específico del sexo, es decir, 47.

El oocito (23) y la célula de esperma (24) contienen solo la mitad o los cromosomas simples (= haploides). Los cromosomas no son solo el plan del arquitecto para la herencia, sino que aparentemente reaccionan con cada SBS con:

Almacenan la información y pueden reaccionar con su celda de manera significativa.

Cada célula "sabe" todo lo que está sucediendo actualmente en el organismo con su cromosoma de mini computadora. Y todas las células de nuestro organismo reaccionan de manera significativa y cooperativa.

Cada cromosoma tiene una gran cantidad de los llamados genes, que no solo son responsables de los rasgos hereditarios individuales, sino que también almacenan todos los procesos en el organismo y cooperan de manera significativa.

Estamos hablando de enfermedades de los cromosomas (Mongolismus = síndrome de Down) en las cuales el cromosoma 21 está "cambiado".

Ahora que sabemos que la causa son dos conflictos de audición en el embarazo, nos complace ver que cuando se resuelven los conflictos, los cambios en el cromosoma son reversibles.

Reversible en biología no significa que el estado anterior puede restaurarse tanto tiempo como se desee. Una TB Cavern sigue siendo una caverna y ya no es reversible, ¡pero está viva! En general, es tanto más difícil que se pueda volver a alcanzar el antiguo estado, cuanto más duran los conflictos, más tiempo dura la curación, etc., etc. No sabíamos todo eso antes. Para nosotros, todos estos fueron "descarrilamientos de la naturaleza", en su mayoría "incurables".

En mongolismo (Abajo) vemos que el cromosoma 21 ha cambiado. En medicina anterior, habíamos hablado sobre el daño hereditario irreversible, que podría conducir a la muerte prematura del niño afectado. Que el cromosoma 21 está alterado parece ser correcto. Todo el mundo sabe que los niños solían aterrizar muy a menudo o principalmente en un hogar para discapacitados y morían muy temprano. Pero ese no era necesariamente el caso, y que el cambio cromosómico, al menos durante algunos años, es reversible, como sabemos desde la Nueva Medicina germánica.

Casi siempre hay dos conflictos de audición en la primera parte del embarazo (al menos uno en la Primera parte y la segunda un poco más tarde). Sin darse cuenta, el niño, sin saberlo, estuvo expuesto a estas disputas auditivas y se mantuvo mongoles. Pero cuán difícil puede ser la terapia con estos niños de Down, y por lo general en nuestro tiempo ruidoso con sus automóviles, motocicletas, molienda y ruidos de sierras circulares de todo tipo, con sus discotecas y especialmente televisores, en los que "programas de ruido" con Disparos, etc. etc.

Dado que sabemos que todos los SBS también están registrados y razonablemente respondidos en nuestros cromosomas y genes, la "topografía genética" puede ser tan correcta como la topografía de los relés de órganos o en el caso de una SBS la estufa hameriana (Schießscheibenringe !! ) en los órganos. En contraste, la idea de que estas partes de SBS, como Down, diabetes, parálisis motora ("MS"), miopía, etc. son genéticas, es decir, "enfermedades" heredadas, ha sido completamente refutada por la Nueva Medicina germánica. Porque se puede ver a partir de los cromosomas / genes que los cambios en el caso de la resolución de conflictos son reversibles si el conflicto no duró mucho.



jueves, 9 de noviembre de 2017

Entrevista con el Dr. Peter Pfitzer

Prof. Dr. y Dr. Peter Pfitzer
Decano de la facultad de medicina
(1987-1994)
Universidad Heinrich Heine,
Düsseldorf, Alemania.

De la entrevista del Dr. Hamer con el Prof. Dr. Dr. Peter Pfitzer, catedrático de patología* y citopatología*, decano de la facultad de medicina de la Universidad de Düsseldorf Heinrich Heine.

    * Patología: Parte de la medicina que estudia las enfermedades.
    *
    Citopatología: Rama de la patología que estudia y diagnostica las enfermedades al nivel celular. La disciplina fue fundada por Rudolf Virchow en 1858.
Entrevista autorizada del 13 de Julio de 1989 en Düsseldorf:

Dr. Hamer: Profesor Pfitzer, usted se ha prestado amigablemente a discutir, como citopatólogo y actual decano de la facultad de medicina de la Universidad de Düsseldorf, sobre el “Sistema ontogenético de los tumores” (y de las enfermedades oncoequivalentes). Su especialización tiene abarca la histopatología y la citopatología (patología de la célula y de los tejidos). Supongo que al mismo tiempo es también biólogo.
Prof. Pfitzer: Sí, biólogo y médico.
Dr. Hamer: El “Sistema ontogenético de los tumores” dice entre otras cosas que en los mismos órganos del cuerpo humano y animal siempre se encuentra el mismo tipo histológico de tejido, ¿lo confirma usted?
Prof. Pfitzer: En principio si, naturalmente, con pocas excepciones, como la distopia* de tejido, la denominada “diseminación de células embrionaria” o endometriosis. Para el resto de los casos, lo confirmo.
    * distopia: Ubicación anómala de un órgano debida a la ausencia de emigración de sus células pioneras
Dr. Hamer: Prof. Pfitzer, el “Sistema ontogenético de los tumores” dice también, algo sobre lo que muchos de sus colegas ya están de acuerdo, que en el caso de tumor en un punto X de un órgano corporal de cualquier persona, se encuentra siempre la misma formación de células tumorales, totalmente específica desde el punto de vista histológico. Entonces por ejemplo, en el tracto gastrointestinal como típico tumor en forma de coliflor con multiplicación celular, histológicamente siempre un adenocarcinoma, también en las amígdalaa palatinas y en los alvéolos pulmonares, que bajo el historial evolutivo pertenecen ambos al tracto gastrointestinal, así como el endometrio del útero (mucosa del útero), siempre un adenocarcinoma. Por el contrario en la mucosa oral, así como en el orificio del útero o en la vagina, en la mucosa bronquial o en la mucosa de la vejiga siempre una úlcera del epitelio pavimentoso que produce seguidamente un carcinoma epitelial. ¿Es usted también de esta opinión?
Prof. Pfitzer: Normalmente hay acumulaciones semejantes, sin embargo no en el sistema bronquial.
Dr. Hamer: Si fuese así entonces muchos ya habrían pensado que la histología tiene algo que ver con la topografía de los órganos y esta a su vez con la historia evolutiva del hombre y del animal. ¿Por qué nadie lo ha pensado nunca? ¿Quizás depende del hecho de que todos hemos mirado demasiado el detalle y demasiado poco los procesos globales del organismo, pasando por alto así lo más importante?
Prof. Pfitzer:Sí, hoy en día estamos todos especializados más que nunca y ¿quién puede todavía tener una visión general de las disciplinas teóricas partiendo de comparar los datos clínicos y la situación del caso individual en la cama del paciente?. Normalmente el patólogo ve al paciente sólo cuando éste ha muerto. El histopatólogo ve el tejido antes, pero existe también una gran tradición de subdivisiones sistemáticas excesivas (Organización mundial de la salud). La vista en conjunto clínico-patológica siempre ha sido perseguida, sin embargo todavía nadie había pensado en el “Sistema ontogenético de los tumores”.
Dr. Hamer: El “Sistema ontogenético de los tumores”, como usted sabe, dice que no sólo en la misma ubicación en el órgano del cuerpo humano se encuentra normalmente la misma formación celular histológica correspondiente y también en el caso de tumores siempre la misma formación celular histológica correspondiente, pero que todas las formaciones celulares histológicas iguales vienen directas de la misma parte cerebral (por ejemplo todo el epitelio cilíndrico intestinal o en el caso de tumor el adenocarcinoma es directo del puente del tronco cerebral) y que tales regiones corpóreas histológicamente iguales tienen todas también contenidos conflictuales biológicos estrechamente afines con las regiones cerebrales cercanas.
Prof. Pfitzer: Podría ser así, aunque el conjunto no me parece muy lógico. Para mí, en cuanto patólogo, sería de enorme valor poder comprobar este hecho: el neuropatólogo debería examinar todas las veces microscópicamente el punto en el cerebro que en la TAC cerebral se considera típico para ese tipo particular de cáncer.
Dr. Hamer: Sin embargo existe una dificultad, profesor. En la fase de conflicto activo se puede reconocer muy bien el punto X en el mapa del cerebro, que es responsable de un cáncer en particular, gracias a su configuración concéntrica típica. Sin embargo si se extirpa esta zona cerebral, el neurohistopatólogo ya no puede ver nada. Por el contrario puede ver muy claramente una modificación en la fase de reparación vagotónica cuando en el mismo punto X, que mis adversarios llaman “Foco de Hamer”, encontramos un edema intra y perifocal o ya una acumulación de tejido glial. Entonces los neuroradiólogos o los neurocirujanos hablan de “tumor cerebral” (si encuentran solo ése) o de una “metástasis cerebral” si con anterioridad han descubierto otro cáncer en cualquier parte del cuerpo.
Prof. Pfitzer: Cierto que nos podemos limitar a investigar el ámbito neurohispatológico en esos casos, que según su definición, están ya en la fase de reparación vagotónica.
Dr. Hamer: Lo son todos los denominados “tumores cerebrales” o las denominadas “metástasis”, o por lo menos lo han sido una vez, pues de otro modo no tendrían ni edema ni tejido glial.
Prof. Pfitzer: Señor Hamer, sus observaciones son muy audaces. Ahora entiendo que quiere decir. Pero ¿no podría ser también que el núcleo celular sea el responsable del control erróneo de las células; debe ser obligatoriamente el cerebro?
Dr. Hamer: Hay un chiste: la señora Müller en el jardín dice que la corriente de todo el país llega desde la central eléctrica. “Puede ser”, dice la señora Mayer, “pero nuestra corriente proviene, con toda seguridad, del tomacorriente”. El hecho de que cada célula es controlada por su “mini cerebro”, es decir, por el núcleo, está fuera de discusión para mí, sin embargo, ¿quién podría coordinar los núcleos celulares si no únicamente nuestro gran ordenador cerebro?
Prof. Pfitzer: Sí, señor Hamer, usted tira a la basura toda la medicina con su “sistema ontogenético de los tumores”.
Dr. Hamer: Y me parece que es el momento de hacerlo. Porque el sistema ontogenético de los tumores puede ser aceptado como correcto en el plano histológico-citológico y es mucho más fácil de probar en los planos cerebral y psíquico mediante la verificación de la reproductibilidad, ¿no cree, ilustre decano, que deberíamos sacar las relativas consecuencias lo más rápidamente posible?
Prof. Pfitzer: Sí, si el sistema ontogenético de los tumores se puede verificar en todos los ámbitos parciales, entonces las consecuencias son realmente enormes.
Dr. Hamer: La primera consecuencia para los pacientes sería el hecho de que lo más rápidamente posible les podríamos anunciar: nos estábamos equivocando. El cáncer no era un grupo de células enemigas que crecen salvajemente y enloquecidas, sino que las células cancerosas malignas, que se supone que proliferan invadiendo el cuerpo desordenadamente, o las úlceras, seguían siempre y sin excepción una regla férrea en su desarrollo ontogenéticamente preestablecido.
Prof. Pfitzer: Sí, sería correcto.
Dr. Hamer: La secunda consecuencia sería que tendríamos que hacer desaparecer lo más rápidamente posible la idea de las denominadas “metástasis”, en cuya existencia ha creído hasta ahora la medicina oficial. Se ha pretendido que, con una acrobacia de fe horrible, imaginásemos gracias a metamorfosis alternas, salvajes y fulminantes, carcinomas del intestino delgado, en mitosis, del endodermo, pudiesen transformarse en osteolisis óseas necrotizantes de la hoja embrional mesodérmica para al final poder producir también “mediante metamorfosis metastática” las denominadas “metástasis cerebrales” del ectodermo. Todos han creído que entendían esta insensatez que un médico medianamente crítico no podría aceptar nunca.
Prof. Pfitzer: Señor Hamer, aquí no puedo estar de acuerdo con usted. Hasta ahora hemos visto las cosas de diferente modo. Soy consciente de que necesitamos muchas hipótesis añadidas para la vieja medicina oficial. Por lo que respecta al desarrollo de la célula cancerosa es cierto que sólo existen hasta ahora pruebas indirectas sobre el hecho de que la célula cancerosa llegue a través de la sangre arterial al punto donde crea metástasis.
Dr. Hamer: La tercera consecuencia sería aquella por la que en base al sistema ontogenético de los tumores, por primera vez, hay que determinar que formación celular, originada en la hoja embrional, produce proliferación o necrosis de las células en una cierta fase. De hecho es ciertamente una locura tenerse que imaginar que un adenocarcinoma del intestino grueso (que “crece” por mitosis en la fase de conflicto activo), como denominada “metástasis” pueda desencadenar un sarcoma óseo, que “crece” exclusivamente en la fase de reparación. En n momento, inconscientes como niños, hemos mezclado las fases simpaticotónica y vagotónica llamando a todo simplemente metástasis. Señor profesor, ¿estás consecuencias son lógicas?
Prof. Pfitzer: Son preguntas a las que tienen que responder los clínicos.
Dr. Hamer: Una consecuencia posterior y final debería ser la eliminación de las actuales concepciones relativas a los denominados tumores cerebrales y a la metástasis cerebral, que de hecho no pueden existir.
Prof. Pfitzer: ¿Qué intenta decir?
Dr. Hamer: Lo primero de todo una cosa. ¿es cierto que las células cerebrales tras el nacimiento no puede ya subdividirse o multiplicarse?
Prof. Pfitzer: Sí.
Dr. Hamer: Lo único que se puede multiplicar en nuestro cerebro es el tejido conector, denominado “tejido glial” y estas células de tejido conector del todo inocuas se multiplican exclusivamente en la fase de reparación, sólo durante o tras esta fase se pueden colorear con el medio de contraste, como bien sabe cualquiera que trabaje en este campo.
Prof. Pfitzer: Que sean inocuas lo pongo en duda.
DH. Pongamos, profesor, que usted ha diagnosticado un glioma en 100 casos de denominado “tumor cerebral”, ¿qué otra cosa podría haber diagnosticado desde el momento en el que, además de las células cerebrales que no se multiplican o de las células de tejido glial (inocuo) que se han multiplicado o se están multiplicando todavía, ahí no encontramos nada más?
Prof. Pfitzer: En el caso de un tumor primario, naturalmente.
Dr. Hamer: Sin embargo si un asistente diligente pudiese establecer seguidamente que para los 100 casos en los que ha diagnosticado un glioma, los resultados de la autopsia presentan en alguna parte del cuerpo un cáncer pequeño o grande, que no se había descubierto, porque no había mostrado síntomas o molestias, ¿intentaría entonces a posteriori “transformar” el glioma diagnosticado en una denominada metástasis cerebral? Es decir, intentaría considerar los Focos de Hamer, por ejemplo, como un adenocarcinoma del vello intestinal o definir los Focos de Hamer incluso como osteólisis ósea o sarcomas?
Prof. Pfitzer: Sí, aquí me pone en un apuro, porque yo hasta ahora no he intentado mirar las cosas según su metodología. Admito que los gliomas polimorfos a menudo pueden ser interpretados como tejidos histológicamente diferentes.
Düsseldorf, 13 de Julio de 1989
Fuente: Dr. Hamer - Legado de una Nueva Medicina, Tomo 1, cap. 10.14.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Médico no pudo demostrar existencia del virus

Imagen: bbc.com
El médico David Bardens perdió el juicio contra el Dr. Stefan Lanka, autoridad en virología, al intentar cobrar los 100,000 Euros que ofreció pagar el Dr. Lanka. Los 100,000 euros los recibiría aquél que pudiera demostrar la existencia del virus del sarampión (supuesto causante de la enfermedad).

Durante años, nadie se atrevió a ganarse el dinero. Pero este incauto joven médico, creyendo todo lo que le habían enseñado en la facultad, quiso hacer dinero fácil: Fue a la biblioteca y fotocopió todas las supuestas demostraciones de la existencia del virus del sarampión. Pero todo esfuerzo fue en vano.

Por eso, no contento con su fracaso, se fue a juicio para forzar al Dr. Lanka a que le pague.

En enero de 2017, el Tribunal Supremo Federal (BGH) falló en torno a este asunto. El veredicto: Lanka no debe pagar la recompensa; la demanda de Bardens fue desestimada.

Esta sentencia tendría unas enormes repercusiones en el mundo de las vacunas contra el sarampión, ya que si no existe virus, ¿para qué sirven las vacunas?

El Tribunal Supremo de Alemania confirmó la sentencia anterior del Tribunal Regional Superior de Stuttgart (OLG) del 16 de febrero de 2016. No sólo Lanka no tiene que hacer ningún pago, sino que también condenó a Bardens al pago de las costas judiciales.

Fuente:
https://noticiasdeabajo.wordpress.com/2017/01/28/sentencia-del-tribunal-supremo-federal-de-alemania-sobre-el-virus-del-sarampion/

Mecanismo de resistencia a los antibióticos

Las bacterias desarrollan resistencia de distintas formas, pero todas ellas involucran ya sea un cambio en su material genético existente (conocida como mutación espontánea), o la adquisición de nuevo material genético. La adición de nuevo material puede suceder cuando virus que infectan exclusivamente a bacterias (llamados bacteriófagos) transfieren ADN entre dos bacterias estrechamente relacionadas. Las bacterias también pueden absorber el ADN de bacterias en su entorno. La forma más común por la cual el ADN puede intercambiarse es cuando pequeños trozos de ADN llamados plásmidos son transportados entre dos bacterias en contacto directo.

Hay algunas otras formas a través de las cuales las bacterias desarrollan resistencia:

Bombas alteradoras de membranas. Algunos antibióticos recogen dentro de ellos las bacterias para matarlas. Las bacterias, a su vez, tienen bombas en sus membranas celulares para deshacerse de esas drogas. Usualmente las bacterias no pueden bombear drogas hacia afuera lo suficientemente rápido. Pero si una mutación les permite producir más bombas de lo normal, la droga puede ser eyectada de la célula antes de que surta efecto.

Destrucción de antibióticos con enzimas. Una enzima bacteriana puede destruir un componente clave del antibiótico, volviéndolo inefectivo. La lactamasa, por ejemplo, puede atacar el núcleo de la penicilina. Los científicos están agregando ahora ‘silenciadores de enzimas’ — tales como el ácido clavulánico para la penicilina — para hacer que los antibióticos sigan funcionando.

Mover el blanco. Las bacterias pueden cambiar las moléculas a las que apuntan las drogas y a las que el antibiótico normalmente se adheriría. De esta forma, al alterarlas detienen la capacidad del antibiótico de unirse a dichas moléculas.

Figura 1. Mecanismos de la resistencia a los antibióticos

Crédito: The Science Creative Quarterly (http://www.scq.ubc.ca/)/Fan Sozzi





La resitencia a la penicilina

El maravilloso mecanismo de la naturaleza
para defenderse de los ataques del antibiótico
La penicilina fue descubierta en 1928 por Flemming, pero recién en 1942 se empezó a usar para tratar las "infecciones". Pero con el tiempo las personas fueron desarrollando resistencia contra la penicilina. Incluso se reporta que un 10% de las personas ha desarrollado alergia contra la penicilina.

Pregunta:

¿Es la "malvada" naturaleza la que no quiere dejarse curar por la moderna médica oficial? o ¿está actuando la sabiduría de la biología, que quiere evitar que sigan perturbando los sensatos procesos biológicos?

¿Debemos agradecer a la naturaleza por esta resistencia o mirarla con disgusto por esa supuesta "terquedad"?

Se acuerdo a las 5 leyes biológicas, las bacterias son las que realizan la degradación de tumores en la fase PCL de ciertos tejidos.

Si constantemente se las está matando, ¿no es lógico que la biología se adapte a medio hostil y busque neutralizar el efecto negativo al buen desarrollo natural?

Sobre la teoría de la infección

Si hablamos de la teoría de la infección (conocida como teoría microbiana de la enfermedad o teoría germinal de las enfermedades infecciosas), hay que decir lo siguiente:

La teoría de la infección -dice el texto médico- "es una teoría científica que PROPONE que los microorganismos son la causa de una amplia gama de enfermedades."

Una teoría es solo eso: Una teoría. Aunque se le llame proposición "científica". No es una ley, porque no es algo demostrado.

Un dogma existe cuando se quiere obligar a otros a creer lo que dice una hipótesis. Entonces, ¿tenemos aquí uno de los muchos dogmas que existen en la medicina oficial?

- Perdón, ¿desde cuando la medicina tiene dogmas?- argumenta alguien.

Sí, ¡la medicina tiene dogmas! Claro está, no se suele decirlas al público, sino solo dentro de las facultades de medicina.

Solo basta investigar un poco para enterarse de este tema, por ejemplo, escribe el diario español El País:
"Uno de los principales dogmas de la medicina, el que sostiene que el síndrome de Down no tiene tratamiento, empieza a derrumbarse."
7 JUN 2016 - www.elpais.com
https://www.facebook.com/elpais/posts/10153591987816570

El Dr. Hamer habla claro y las denomina hipótesis, unas 5000 hipótesis.

Explica el Dr. Hamer: "Siempre nos habíamos imaginado que los productos de la descomposición de las bacterias actuasen como toxinas y causasen la fiebre. Que bastaría destruir las pequeñas bacterias malas para eliminar también las toxinas. Se trataba de un error."

martes, 7 de noviembre de 2017

La penicilina en la Nueva Medicina Germánica

Por Dr. Ryke Geerd Hamer

El primero en observar los efectos antibióticos
de la penicilina fue Alexander Fleming.
La penicilina es un citostático* simpaticotónico. El efecto que tiene en las bacterias es insignificante y secundario respecto al efecto que tiene sobre el edema del tronco cerebral. Por eso se puede utilizar en la fase PCL para hacer disminuir el edema del tronco cerebral, por el contrario es inferior a la cortisona en las restantes zonas cerebrales (con excepción de la médula cerebral, el denominado “grupo de lujo”).
* citostático = Que inhibe el desarrollo y multiplicación de las células; se utiliza generalmente en el tratamiento de tumores.
Con esto no se quiere echar por tierra el descubrimiento de la penicilina y de los otros antibióticos. Pero ese descubrimiento se produce en un cuadro de suposiciones e ideas erróneas.

Siempre nos habíamos imaginado que los productos de la descomposición bacterial actuasen como toxinas y causasen la fiebre. Que bastaría destruir las pequeñas bacterias malas para eliminar también las toxinas.
Se trataba de un error. Cierto que por suerte Flemming ha descubierto “por error” una sustancia obtenida de hongos que reduce el edema del tronco cerebral.

En el efecto de cualquier citostático y antiedemático* están involucradas también las bacterias, nuestras diligentes amigas, que a las que se despide temporalmente porque su trabajo se pospone a otro momento con un desarrollo menos dramático.
* antiedemático = que promueve la disminución del volumen de una parte del cuerpo, que se produce por la acumulación de líquido en el espacio intersticial.

Igual que la penicilina y los otros antibióticos, cualquier citostático actúa de manera depresiva en la hematopoyesis*, razón por la cual en el tratamiento “deprimente”, considerado necesario, de la leucemia (fase de reparación del cáncer óseo) tiene un efecto tan devastador.
* Hematopoyesis = proceso de formación y diferenciación de las células sanguíneas, en especial los hematíes y los leucocitos.

Fuente: Dr. Hamer - Legado de una Nueva Medicina, Tomo 1, Cap. 20.4.7.2. "Unas palabras sobre la penicilina"



¿Qué es la penicilina?

La penicilina es un producto metabólico de los hongos y son eficaces sólo contra las bacterias (y no contra las micobacterias ni virus). Los hongos se defienden de las bacterias usando este producto metabólico dañándolas o incluso matándolas.

Fuente: Dr. Hamer - Legado de una Nueva Medicina, Tomo 1, 17. Cuarta ley

La penicilina mata a nuestros pequeños amigos.

La forunculosis es la fase de reparación tras una autodesvalorización con FH (Foco de Hamer) en la médula cerebral y que se manifiesta en el órgano como necrosis del tejido conectivo. Tras la conflictolisis, es decir durante la fase PCL, los estafilococos eliminan las necrosis, proceso que llamamos forunculosis. Por todas partes el tejido conectivo se reduce anaeróbicamente, se encuentras los correspondientes “operarios especializados” para este tipo de “residuo de la necrosis”. 

Nosotros, hombres necios, impedimos con la penicilina que lleven a cabo su intervención y celebramos como un acto de pioneros de la medicina lo que, en el fondo, sólo es una necedad. De hecho usamos la penicilina prácticamente como un medio para descongestionar el cerebro.

Sólo por eso disminuye la fiebre, y no por el hecho de haber matado* a un gran número de nuestros “pequeños amigos”, de lo que nosotros, los aprendices de brujos, en nuestra ignorancia, nos alegramos, como un niño se alegra que el cazador haya matado a la ”malvada comadreja”. En realidad el hombre interviene arbitrariamente y sin entendimiento en el equilibrio de la naturaleza, y actúa como un aprendiz de brujo que se lamenta de lo que ha causado sólo cuando pudiera ser demasiado tarde.

* porque la penicilina actúa citostáticamente
 
Qué arrogancia se esconde en declarar como errónea a la naturaleza (hay que decirlo una conciencia tranquila). El hecho de creer que hay que corregir y retocar por todas partes sólo es producto de la infinita ignorancia de los “medicínicos” que se sienten dioses, a pesar que solo son necios de poco sentido común, por haber “olvidado” incluir el cerebro en sus consideraciones... y no hablemos de la psique.

Fuente: Dr. Hamer - Legado de una Nueva Medicina, Tomo 1, 18.2 Estafilococos y bacterias de los forúnculos


Dr. Hamer - Caso Próstata y Metástasis

Locura de la medicina oficial: Las denominadas “metástasis” osteoblásticas (= que forman tejido óseo)

Por Dr. Ryke Geerd Hamer

He incluido en el texto esta imagen y las siguientes porque ilustran muy bien la locura de los diagnósticos de la medicina tradicional.
Este paciente de 64 años, va a un urólogo desde hace años para hacer controles de la próstata (conflicto: divorcio, nuevo matrimonio...). A causa de estas fotografías un día el doctor se le presentó con una cara larga y le explicó que le quedaban pocas semanas de vida, que todo el vientre estaba lleno de metástasis (entiéndase la mancha blanca). El informe del radiólogo había hablado de “metástasis osteoblástica”. Con eso ya se había pronunciado la condena a muerte. Cuando el paciente vino a mí con sus lastras durante un seminario en Mallorca, le pude explicar cosas que lo alegraron mucho. Seguidamente hicimos una película en el mar y nos reímos mucho juntos.

El lóbulo posterior, agrandado, de la próstata (flecha de abajo a la izquierda) está atravesando una tuberculosis líquida caseosa (sudor nocturno) y produce temporalmente un desplazamiento del recto de la posición central hacia la derecha.

Los puntos óseos blancos (por ej. la flecha de arriba) son ex-osteolisis recalcificadas y muestran que el paciente, que ahora está de nuevo felizmente casado, ha resuelto positivamente su conflicto de autodesvalorización (“en el vientre ya no valgo nada”). Eso no excluye que (flecha de arriba a la derecha) no pueda sufrir una nueva y pequeña osteolisis coincidiendo con una nueva recaída en las zonas recalcificadas.

De candidato a la muerte, en el giro de unos pocos minutos, volvió a ser un hombre alegre que seguía preguntándose desconcertado: “Doctor, ¿de verdad cree que todo está ahí?”.

Para estos pacientes, literalmente asustados por la muerte misma, es mucho más difícil tener la certeza de volver a estar sanos (en este caso: recién cuando termine la intensa y floreciente TBC ), solo por el hecho de creer, a pesar que nunca han estado realmente enfermos, en una muerte inevitable, que vendrá al cabo de unas pocas semanas.
Fuente:

Dr. Hamer - "Legado de una Nueva Medicina", Tomo1, capítulo 21.9.27 Schulmedizynischer Wahn: Die sog. osteoblastischen (= knochenbildenden) „Metastasen"

lunes, 6 de noviembre de 2017

La medicina: ¿Acercándose a las 5 leyes biológicas?

Dos científicos descubren que las bacterias del intestino ayudan a la terapia del cáncer.

Investigadores de los EEUU y Francia publican en la revista especializada “Science”, en forma independiente uno del otro, que el microbioma* es el factor decisivo para el éxito de tratamiento del cáncer.
Bacterias ayudando en terapia de tumor en el pulmón.
Fuente: www.welt.de

La oncóloga Dra. Jennifer Wargo del Anderson Cancer Center de la University of Texas in Houston.

Por eso, no es recomendable hacer uso de una terapia con antibióticos. Al contrario, se considera más adecuado el uso terapias, como la Transplantación de Microbiota Fecal* (FMT = Fecal microbiota transplant).

Esta científica descubrió que las bacterias de la boca no son útiles como las de los intestinos. Una buena flora intestinal bastante rica en bacterias es útil, siempre y cuando no haya sido mermada por el uso de los antibióticos.

En Francia se hizo un estudio similar. El Dr. Laurence Zitvogel del Gustave Roussy Cancer Center (GRCC) in Villejuif. También el microbioma influenció positivamente el tratamiento de 250 pacientes con cáncer a la vejiga, al pulmón y a la parénquima del riñón.

El experto alemán, Jochen Sven Utikal, director de la Oncología Dermal del Centro alemán de investigación del Cáncer (DKFZ) espera que este “nuevo” conocimiento influya positivamente el tratamiento. Los resultados son plausibles –aclara Utikal. “Es conocido que la flora intestinal puede hacer más activo y efectivo al sistema inmunitario lo que podría ayudar contra el cáncer”

  • El microbioma o genoma de la microbiota de un organismo es uno de los dos sets de genes que posee este organismo y que codifica para los genes de las bacterias que alberga en su interior; el otro set codifica para el propio genoma del organismo.

  • El trasplante de microbiota fecal (FMT), también conocido como trasplante de heces, es el proceso de trasplante de bacterias fecales de un individuo sano a un receptor. La FMT implica la restauración de la microflora colónica mediante la introducción de una flora bacteriana saludable a través de la infusión de heces, p.ej. mediante enema, tubo orogástrico o por vía oral en forma de una cápsula que contiene material liofilizado, obtenido de un donante sano. Un número limitado de estudios ha demostrado que es un tratamiento efectivo para pacientes que padecen infección por Clostridium difficile (CDI), cuyos efectos pueden variar desde diarrea hasta colitis pseudomembranosa.
Fuente:
Welt.DE: Wie die Darmflora die Krebstherapie beeinflusst

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