miércoles, 16 de mayo de 2018

Diabetes e hipoglucemia: Sentido biológico

El sentido biológico de la diabetes y la hipoglucemia
según la Nueva Medicina Germánica


Los descubrimientos del Dr. Hamer nos permiten observar el admirable mundo de los organismos vivos.

Es importante saber porqué la diabetes no es un error de la naturaleza sino un proceso sensato aunque complejo a favor del ser vivo. Llegar a comprender la causa significa también tener un camino para la cura de esta proceso llamado “enfermedad”.

En el páncreas existen zonas denominadas islotes en donde se secretan hormonas. En ellas se encuentran las células de Langerhans alfa y beta. Las primeras relacionadas a la producción del glucagón y las segundas de la insulina.

Si bien se conoce que una baja producción de insulina está relacionada con la diabetes, pero pocos saben que una disminución en la producción del glucagón puede generar hipoglucemia, es decir una baja concentración de azúcar en la sangre.

La producción de estas dos hormonas está controlada desde el cerebro. Se trata  de dos áreas cerebrales que en la NMG se les denomina relés.


En la imagen de la izquierda vemos una tomografía computarizada del cerebro (visto desde arriba). En la parte frontal vemos dos áreas, a decir, el relé del glucagón (α) y el relé de la insulina (β).

Cada relé tiene la capacidad de disparar un proceso conocido en la NMG como SBS (programas biológicos especiales y significativos de la naturaleza).

Con la ayuda de estos dos SBS se controla la reserva de azúcar (glucógeno) en el organismo del ser humano como en los animales. Estos relés se encuentran en el lado frontal del tálamo, cercano a la corteza del cerebro. 
 
Cada SBS tiene dos fases: la fase CA en la que el conflicto está activo y la fase PCL, cuando el conflicto está ya resuelto. En la fase CA, los relés arriba mencionados generan una disminución en la función, mientras que en la fase PCL presenta una distorsión en la función debido al edema cerebral que genera el foco de Hamer.

Es decir, a diferencia a otros procesos biológicos, en estos dos SBS no existe disminución ni multiplicación celular, sino sólo cambios en la funcionalidad.

El camino del azúcar

El azúcar absorbido en el intestino delgado es conducido al hígado en donde es almacenado en forma de glucógeno. De allí puede ser suministrado a los músculos o al sistema nerviosos central (incluyendo el cerebro).




En la imagen superior vemos una representación esquemática y simplificada de este proceso. Las dos válvulas (en verde) son las que controlan el suministro del azúcar en el organismo. Las válvulas pueden ser abiertas o cerradas gradualmente, como si se tratara de una compuerta hidráulica.

La válvula de la hormona glucagón permite que el azúcar pase del hígado al sistema sanguíneo y al sistema nervioso central. La de la insulina a que llegue a los músculos. Esta última, sin embargo, no es necesaria para que el azúcar llegue al sistema nervioso central. 
 
La apertura o el cierre son controlados desde el cerebro a través de los relés del glucagón y de la insulina.



En la fase del conflicto activo (CA), la válvula del glucagón se cierra y el azúcar se acumula delante de la compuerta como si fuera una represa. En la imagen superior podemos ver como ejemplo el cierre de la válvula glucagón (menor producción de la hormona). Cuando se soluciona el conflicto (fase PCL) se abre la válvula permitiendo que el azúcar se inunde repentinamente. Este efecto representa justamente el sentido biológico de ambos programas.




En la imagen superior vemos cómo se cierra la válvula de la insulina efectuando una acumulación de azúcar en la sangre con el fin que cuando se solucione el conflicto el azúcar es entregado a los músculos en forma más concentrada para que ellos tengan mayor energía.

Ejemplo: diabetes en los gatos

Observemos por ejemplo a un gato que se encuentra ante un rival con la posibilidad de una pelea. El gato no pelea, pero está refunfuñando con intenciones de ofrecer resistir a la amenaza. En ese momento el relé de la insulina ha cerrado la compuerta de tal manera que el azúcar se va acumulando en su sangre. Si la lucha empieza el conflicto se considera como resuelto entonces se abre la compuerta y la energía llega concentrada a los músculos del animal para un mejor lucha.

Cada relé corresponde a un programas biológicos (SBS). 
 
Ante un conflicto de “lucha inminente” o “ante un evento espantoso”, hay dos tipos de manifestaciones.
  1. resistencia / defensa
  2. miedo / asco
La elección de la manifestación dependerá de muchos factores, como el de la lateralidad (diestra o zurda), del estado hormonal, del género, de las activaciones previas, etc.

Estos programas biológicos están pensados para tiempo cortos. En el caso de los animales normalmente duran algunos minutos.

Sin embargo en el hombre pueden durar horas, o semanas de resistencia, miedo, asco, defensa ante un evento de lucha. Por eso los síntomas en la fase activa, como la del conflicto resuelto, pueden ser más intensas.

Un peligro representas las epicrisis que podría ser letales.


Dr. Hamer: Sobre la quimioterapia

Unas palabras sobre la quimio-pseudoterapia citostática.

Por Dr. Ryke Geerd Hamer
En mi opinión se trata de una pseudoterapia puramente sintomática, estúpida y peligrosa, que sólo fue posible por no conocer las leyes de la Nueva Medicina. 

La quimio-pseudoterapia tiene éxito aparentemente (a expensas de la médula ósea) por cuanto puede eliminar los síntomas de la fase de reparación de los órganos controlados por el neoencéfalo. Esto se obtiene con varios efectos fatales: uno es aquel por el que se cree que la quimio debe ser administrada para impedir el retorno de los síntomas de la curación, lo que naturalmente conduce a la muerte del paciente.

El segundo y mayor peligro es el hecho de que en cada tratamiento de quimio el edema cerebral se retira provocando un peligroso efecto de acordeón.

Con la pseudoterapia de la quimio, así como con la de irradiación, la elasticidad de la sinapsis de las células cerebrales disminuye radicalmente con la consiguiente reducción de su tolerancia en los casos de edema cerebral en la fase de reparación: se laceran y pueden causar al paciente la muerte cerebral apoplética* debido al  citostático.

*apoplejía: Síndrome neurológico de aparición brusca que comporta la suspensión de la actividad cerebral y un cierto grado de parálisis muscular; es debido a un trastorno vascular del cerebro, como una embolia, una hemorragia o una trombosis.
 

Fuente:Dr. Ryke Geerd Hamer
El legado de una Nueva Medicina
Parte I - Capítulo 20.4.7.4.

lunes, 14 de mayo de 2018

NMG: La terapia por Dr. Hamer

Dr. Ryke Geerd Hamer
La terapia
del “programa especial biológico del cáncer”

La terapia de la denominada “enfermedad cancerosa” según el sistema de la Nueva Medicina se diferencia de modo sustancial de la terapia actual puramente sintomática, o de la pseudoterapia de la medicina clásica. Esta última y la medicina alternativa (que se ha convertido en complementaria de la medicina clásica) al final tienen en común el hecho de que, por la falta de comprensión de las causas de las correlaciones del cáncer y de otras “enfermedades”, querían y quieren intervenir siempre para “combatir” el cáncer y las otras enfermedades con las técnicas y remedios más desvariados.
Se hacen tratamientos sintomáticos, tanto con “bisturí, rayos e química y morfina” como con el muérdago, que también es una especie de veneno. Las hierbas y semillas causan daños menores, pero tampoco ellos pueden impedir que surja un programa especial biológico y sensato después del correspondiente DHS. Y si pueden frenar realmente el desarrollo de un programa especial, biológico y sensato, eso sería todavía más grave.

Siempre se busca aniquilar el supuesto enemigo “cáncer” con un celo inquisitorial. De hecho en la Edad Media la Santa Inquisición intentaba extraer el diablo del hereje con llamas, fuego y veneno. Al final el herético moría siempre, sin importar que hubiese confesado o no. O era culpable de haber tenido relaciones con el demonio según él mismo confesaba o, si era tan obstinado que no confesaba, estaba realmente en relaciones con el demonio y había que aplicarle la tortura más terrible. Análogamente cualquier paciente de la medicina clásica sufre las peores torturas del pseudotratamiento de la quimio, si el cáncer maligno es rebelde y no se quiere dejar “eliminar”.
Es determinante el hecho de que las células cancerosas siempre se consideran como adversarios a los que hay que combatir. Por ejemplo se cree también que en el momento en el que surge el cáncer el “sistema inmunitario” (imaginado siempre como una especie de ejército de defensa del cuerpo) se debilite, de tal manera que las células cancerosas “malignas” estarían en condiciones de encontrar una “grieta” para entrar en el tejido y difundirse. También hay algunos procedimientos de la medicina alternativa que no les son desagradables a los médicos tradicionales, porque parten de la misma premisa y tienen el mismo fin, es decir, destruir el cáncer en el órgano que consideran un mal absoluto. El único que se sale de esto es Hamer, con sus locuras.

Hace algún tiempo un representando estimado de la asociación de médicos quería que le presentase “éxitos”.

Le mostré una serie de radiografías en las que se veía bien un crecimiento tumoral detenido.

Le dije que había cientos de pacientes sanos en los que, sin embargo, se podía observar a menudo un cáncer inactivo en el órgano, que no le molestaba, no tenía actividad mitótica y solamente era un problema estético.

Eso no le gustó nada. Para él el cáncer solo estaba curado cuando había desaparecido totalmente: “Fuera, fuera, fuera”. Como sucede tras una operación en la que se extirpa el cáncer hasta el tejido sano. Se imaginaba las cosas así: lo primero había que operar al paciente, entonces curarlo con rayos, después tratarlo con citostáticos, y entonces Hamer podía trabajar con su tratamiento “onco-psicológico” lo que quedase del ánimo de la persona. Para este tipo de trabajo siempre me han recibido bien. Le dije que los pacientes a los que había tratado no necesitaron ni de cirujanos ni de médicos que les irradiasen o les envenenasen. Prescindiendo de las posibles complicaciones de tipo orgánico, como hemorragias, edemas cerebrales o cosas parecidas, y de las posibles complicaciones psíquicas como un nuevo pánico a causa de experiencias chocantes o de médicos estúpidos o de recaídas conflictivas etc., estos pacientes se podían considerar sanos. Podían vivir perfectamente 30 o 40 años más, si el ambiente a su alrededor no les hubiese aterrorizado continuamente declarándoles “enfermos de cáncer” y obligándoles a meterse en el engranaje de la medicina clásica que al final les sedaría con morfina.

Ahí se separaban nuestros caminos.

Rechazo la medicina sin alma, orientada sólo al síntoma. Para mí el tratamiento médico de una persona o de un animal enfermo es una especie de intervención sacra.

Hace dos mil años los médicos eran sacerdotes al mismo tiempo, personas inteligentes y expertas que se ganaban la fe de sus semejantes. En mi opinión esto no excluye el elevado conocimiento científico, al contrario, debería incluirlo.

Pero desde que esta corporación de médicos-ingenieros sin alma, puramente intelectuales e interesados solamente en los síntomas, mira con frialdad el éxito y el dinero, ya no puedo considerarla como una asociación de médicos de verdad. Por lo tanto no consentiré que esos ingenieros de una medicina brutal en el futuro puedan explotar, aunque de modo diferente, la Nueva Medicina de Hamer.

Los médicos del futuro, los médicos de la Nueva Medicina tienen que ser personas prácticas y sabias, con un buen sentido sano, con las manos y el corazón caliente, médicos-sacerdotes como en los tiempos pasados que eran benévolos e incorruptibles, parecidos a los “buenos” viejos médicos de familia.

Los actuales médicos-millonarios de éxito, que ocupan su puesto gracias a manipulaciones, que calculan en dinero cada pequeña operación y cada palabra gentil, pero que por añadidura en cada congreso hablan de ética con una arrogancia sin pudor, esta especie de médicos cínicos, brutales y ávidos tiene que pasar definitivamente al trabajo. Me dan asco.

Pido al lector que me perdone estas duras palabras. Es verdad que todavía existen médicos que formar parte del sistema de la medicina actual sólo por necesidad, pero que se alegrarán de tener finalmente una alternativa con bases científicas gracias a la cual puedan dar esperanzas fundadas a sus pacientes.

Quiero hablar brevemente de un paciente que murió simplemente porque fue tratado como un “enfermo de cáncer” del que se decía que no “había nada que hacer”. Se adoptaron medidas que el médico, un urólogo, en circunstancias análogas no habría tomado jamás ni para él mismo ni para una persona “no enferma de cáncer”. Con estos pacientes se dice que “no merece la pena”. El paciente tenía una leucemia en regresión con dolores óseos calmados. El caso fue especialmente trágico por las circunstancias particulares: unos días antes de su muerte la familia sacó al paciente del hospital en una fuga dramática, después de que el médico del departamento confesara que, por orden del superior, suministró un derivado de la morfina en contra de la voluntad expresa de los parientes y contra el deseo explicito del paciente. Desde ese momento ya no fue posible hablar con el paciente. No había ninguna necesidad de hacerlo, porque en ese momento el paciente ya no tenía casi dolores.
La hija, una bióloga, había velado a su padre durante toda la noche. Cuando había dejado la habitación durante cinco minutos, la enfermera llegó y quería darle morfina al padre, lo que la hija, así como el mismo padre que se había despertado de los efectos del opio, no le permitieron.

Después de unas horas abandonaban el hospital. Literalmente querían sedar al paciente en contra de su voluntad.
El paciente jamás tuvo dificultades para orinar, pero durante la estancia en el hospital le pusieron “por rutina” un catéter en la vejiga, de modo que la enfermera no fuese “molestada” por la noche. A causa del catéter la uretra se había hinchado un poco y por lo tanto el paciente tuvo en casa algunas dificultades para orinar, igual que tendría cualquier persona durante los primeros días después de haberle quitado el catéter.

El médico de familia le puso inmediatamente, sin ser necesario, un catéter suprapúbico (tenía la vejiga medio llena). Al hacerlo, sin darse cuenta, pasó a la cavidad abdominal. El paciente murió dos días después de peritonitis aguda.

Todos cometemos errores profesionales, también yo, Pero aquí no se trata de eso, sino de cosas que en otra situación no se habrían hecho, cosas que solamente se hacen con los “enfermos de cáncer”. Este no es un caso aislado. Podría citar cientos de casos en los que al paciente se le ha suministrado morfina o derivados sin que tuviese dolores, y por lo tanto sin necesidad, y contra su expresa voluntad, causándole así la muerte. El paciente, que como ya he dicho, murió de peritonitis, ya estaba casi curado del todo. Sus cánceres estaban inactivos, y el último (cáncer óseo) en proceso de curación. Habría podido vivir tranquilamente otros 30 años. Estaba haciendo grandes proyectos para el verano siguiente...

La brutalidad de cada caso individual tiene sus raíces en el sistema. Por lo tanto, entendámoslo, no tiene ningún sentido estigmatizar o acusar a los médicos individualmente por su brutalidad, sino que hay que eliminar el sistema. Si hubieseis visto morir a cientos de personas de esta manera brutal, como me ha pasado a mí, probablemente también vosotros escribiríais de una manera tan poco diplomática como yo.

Fuente: Capítulo 20, del primer tomo de la obra "El legado de una Nueva Medicina" por el Dr. Ryke Geerd Hamer

jueves, 10 de mayo de 2018

Cáncer de cuello uterino: una verdad algo incómoda

Relés asociados (entre otros) a:
(1) Venas coronarias y cuello uterino
(2) Arterias coronarias y sensibilidad clitoral
Por el Dr. Juan Oscar Gutiérrez Béjar

1) Un conflicto biológico sexual, especialmente de frustración sexual (biológicamente entendido como imposibilidad de copular; en sentido figurado en el ser humano, como conflictos de pareja de tipo sexual). Este conflicto solo lo puede tener una mujer diestra antes de la menopausia (que es el caso más frecuente).

2) Un conflicto biológico de pérdida del territorio (entendiendo por territorio una propiedad, un objeto, algo que la persona considera "suyo", lo que puede incluir a un ser humano; un espacio personal, etc.). Este conflicto solo pueden hacerlo mujeres zurdas (mientras tomen la píldora o sufran trastornos hormonales importantes), o mujeres zurdas después de la menopausia. Estos casos son menos frecuentes que el anterior.

Durante la fase activa del conflicto (es decir, mientras se vive subjetivamente la situación conflictual) se produce una ulceración en el cuello del útero; cuando se resuelve el conflicto, y se entra a la fase de curación, entonces se produce alrededor de las úlceras una proliferación celular que, dependiendo de su intensidad, dará lugar a diversos diagnósticos médicos (displasia leve, displasia moderada... o carcinoma de cuello de útero).


La cuarta ley biológica de la NMG establece que los virus actúan durante la fase de curación, en los órganos de origen ectodérmico. Es por este motivo, y dado que el cuello del útero es (embriológicamente) de origen ectodérmico, que en la fase de curación de cualquiera de los conflictos anteriores cuando afectan a la mujer, se encontrará la acción del virus del papiloma humano (en caso de que éste esté presente en el organismo, lo que es muy frecuente).

En consecuencia, según la NMG, no es el virus del papiloma humano el que "causa" el cáncer de cuello de útero; sino el que coadyuva a la proliferación celular tendiente a reparar la ulceración previa, para que dicha proliferación se realice de una forma más rápida durante la fase de curación; esto es, el virus actúa en coordinación simbiótica con el organismo para acelerar la proliferación celular durante la fase de curación.

Como la medicina convencional desconoce la NMG y sus leyes biológicas, interpreta la presencia del VPH actuando en el tumor, como la causa del tumor.

Otra consecuencia de esto es que, sin que exista el correspondiente conflicto biológico previo, o que existiendo no haya sido solucionado, el virus de papiloma humano no ejerce ninguna función para provocar la proliferación celular.

Es "apatógeno". Esto explica, como lo ha constatado la medicina convencional, que "Si bien la mayoría de los casos no presentan síntomas, la infección persistente por VPH genital puede causar cáncer en las mujeres".

Y en otro artículo se confirma esto al señalar:

"Por lo general, la infección de VPH de alto riesgo no causa problemas de salud a nadie. Pero, en ocasiones, la infección por este tipo de virus puede provocar cambios celulares. Con el tiempo, estos cambios celulares pueden conducir al cáncer, si no son tratados. Sólo la infección persistente de VPH de alto riesgo (aquella que no desaparece durante años) aumenta el riesgo de cáncer en las personas"

La razón de que "la mayoría de los casos no presentan síntomas" o de que aun una infección persistente por VPH de alto riesgo "no causa problemas de salud a nadie" es que la mayoría de personas no tienen los conflictos biológicos anteriores; solo un porcentaje de ellos harán tales conflictos, y dado que la infección con el VPH es común, esas personas al resolver el conflicto experimentarán, durante la fase de curación, los "síntomas" del VPH (esto es, su acción en el organismo empezará al inicio de la fase de reparación de la úlcera del cuello uterino, mediante una proliferación celular).

Esto también está parcialmente modificado por el hecho de que no todos los tipos de VPH se relacionan con el cáncer de cuello de útero, ya que hay cepas del virus que no actúan sobre el útero, sino sobre otros órganos (en esos casos, la NMG investiga el conflicto previo y resuelto correspondiente a cada órgano)

Vale la pena analizar, a la luz de la NMG, lo que señala el siguiente artículo:

"En mujeres jóvenes la frecuencia de infección con el virus de papiloma humano es muy alta: hasta un 50% de las mujeres adolescentes y adultas jóvenes adquieren la infección por el virus del papiloma humano en los primeros 4-5 años de tener una vida sexual activa. De estas mujeres hasta un 25% de las que se infectan por VPH desarrollan lesiones escamosas epiteliales de bajo grado (LSIL). No obstante, en estas mujeres jóvenes el 90-95% de las infecciones curan solas, sin ningún tratamiento"

Adviértase como en las estadísticas figura la mención de mujeres "sexualmente activas" (ya que el VPH se transmite sexualmente), pero que en la NMG tiene una lectura adicional que debe siempre tomarse en cuenta: un conflicto biológico de frustración sexual es muchísimo más probable en personas sexualmente activas que en las que no lo son, ya que el tipo de conflicto tiene que ver precisamente con lo sexual, con conflictos sexuales de pareja. Este aspecto sexual es clave cuando se analice el VPH y su relación con el cáncer de cuello uterino.

Otro aspecto a tomar en cuenta es la alta tasa de mujeres cuyas infecciones con el VPH "curan solas, sin ningún tratamiento". Ya el lector que conozca la NMG intuirá la razón: solo las mujeres que entren en la fase de curación del conflicto correspondiente, "activarán" la acción del virus VPH como acelerador de la proliferación celular que se inicia con la solución del conflicto biológico (fase de curación). Si no se ha hecho el conflicto correspondiente, o si se hizo pero no se ha resuelto, la NMG predice que la infección "curará sola", sin que produzca efecto alguno en el organismo (más allá de su manifestación serológica)

En resumen, la NMG postula que el VPH y su acción sobre el organismo depende de las 5 leyes biológicas de la NMG. Son estas leyes las que, en última instancia, explican el funcionamiento y acción de ese virus en los cánceres de cuello de útero. Esto no es una mera afirmación sin fundamento, sino algo que la NMG puede demostrar en X número de pacientes con cáncer de cuello de útero y VPH.

La NMG predice que todas estas pacientes se encontrarán en la fase de curación de uno de los dos conflictos antes mencionado (lo cuál puede comprobarse, no solo examinando la psique de cada paciente, sino verificando la presencia del respectivo Foco de Hamer en forma de edema cerebral, ubicado en el lóbulo temporal izquierdo del cerebro).

Por lo tanto el tratar de "prevenir el cáncer" con una vacuna(vacuna VPH,etc) o un diagnóstico precoz (papanicolaou) es como pretender detener una tempestad o un tornado, o un verano soleado...las leyes naturales son tan naturales, que no necesitan correcciones por parte de nosotros. Estudiar las 5 leyes biológicas para aquellos que se hacen llamar especialistas en la salud, es imperativo a las luces de entender la Medicina como una verdadera ciencia. Saludos


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Por Loulou Bédard

1) Diestra: un solo conflicto biológico activo de frustración sexual, relé cerebral cuelo uterino/venas coronarias, en el lóbulo temporal izquierdo (conflictos territoriales femeninos).

2a) Zurda: dos conflictos biológicos activos de frustración sexual: 1) a la derecha, en el relé de las arterias coronarias y 2) a la izquierda, más intenso que el primero DHS, en el relé cuelo uterino/venas coronarias.

2b) Zurda: Otra posibilidad: Un conflicto biológico de pérdida del territorio (PAREJA), en desbalance hormonal, masculinizada; FH en el relé de la mucosa del cuello uterino / venas coronarias en el lóbulo temporal izquierdo del cerebro..

Ejemplos de frustración sexual:
1) su pareja le rechaza relaciones sexuales o no le proporciona suficientes relaciones sexuales como a ella le gustaría.
2) estar sin pareja, entonces una situación en la que uno se siente frustrado al no poder conseguir o satisfacerse con una relación sexual deseada.
3) una experiencia sexual traumática (abuso, incesto, relaciones sexuales forzadas contra su voluntad o relaciones sexuales dolorosas);
4) su pareja le fuerza a tener relaciones sexuales no deseadas. 5) su pareja le ha engañado, etc.

Sobre el sindrome de Guillain-Barré

En estos días se anda publicando una alarma sobre el síndrome Guillain-Barré en el Perú. Al respecto  la Dra. Betty Valenzuela nos explica el trasfondo:

Este síndrome ha existido como caso aislado y muy raro. Yo recuerdo que en toda mi carrera médica solo vi dos casos y se decía que lo originaba un virus.

En realidad no se sabe la causa de este síndrome y se dice que es autoinmune, de causa desconocida, pero se le atribuye a muchas posibles causas, entre ellas a un enterovirus que origina problemas digestivos y al virus de la influenza que origina problemas respiratorios.

No puede existir epidemia de algo que no se conoce la causa, lo que se está creando en realidad es una psicosis social, alarmando a la gente que tengan cuidado, que puede ser mortal, que si tienen estos signos o síntomas, deben ser observados, etc.

Pero esta situación no es originada en el Perú, hay grandes intereses dominantes que crean y difunden todo este miedo a fin de crear una psicosis colectiva que responda a los intereses de la industria químico-farmacéutica, ya que esta "epidemia", implica aumentar considerablemente el consumo de medicamentos ya existentes o nuevos y el uso de vacunas tales como de la influenza por ej.

Los virus y bacterias los tenemos todos los seres humanos. Por cada célula de nuestro cuerpo, existen 10 virus o bacterias que viven con nosotros y que actúan en determinado momento si las circunstancias externas e internas del cuerpo, así lo permiten.

El cerebro es el único que da la orden de alteración orgánica o de sanación, por ello al crearse una psicosis social, si la persona relaciona un resfrío o una diarrea con el inicio de un probable síndrome de Guillain-Barré, lo va a hacer porque ya lo pensó y lo ordenó.

Hay que tener cuidado con la información que se difunde y sobre todo tener la plena convicción que mi cuerpo responde a lo que pienso y creo.

Ningún virus ni bacteria mata, lo que mata es el miedo o la impotencia de no poder resolver un problema de salud.

Finalmente quiero decir que somos responsables directos de nuestra salud o enfermedad. El mejor médico del mundo es Dios y después de Él, está cada uno de nosotros, con un poder interno de curación que ni la misma persona se lo cree y los médicos solo somos guías en el proceso de curación de las personas, nosotros no curamos nada, la persona se cura si decide hacerlo, sino, por muy eminencia que sea un médico nada se puede hacer.

Ya es tiempo que tomemos las riendas de nuestra salud y no deleguemos al sistema de salud nuestra responsabilidad. La biología es perfecta y el cuerpo es una integridad total, no funciona por partes, por lo tanto hay que poner atención al todo de nuestro cuerpo: psique, cerebro y órganos.

    Bendiciones.

    Dra. Betty Valenzuela


La medicina oficial del gobierno de los EUA 

describe los síntomas de este síndrome basándose en la hipótesis del problema autoinmune:
"El síndrome de Guillain-Barré (GBS) es un problema de salud severo que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error parte del sistema nervioso lo que lleva a que se presente inflamación de nervios que ocasiona debilidad muscular o parálisis y otros síntomas."
Pero cuando se trata de explicar la causa nos deja con un gran signo de interrogación:
"Se desconoce la causa exacta del Síndrome de Guillain-Barré."
Como vemos, respecto a la causa, se ofrece la hipótesis de que se trata de un trastorno autoinmunitario y se especula además que podría estar relacionado con infecciones virales o bacterias, tales como: influenza, algunas enfermedades gastrointestinales, Neumonía por micoplasma, VIH, etc.

Mayores detalles se puede leer en: https://medlineplus.gov/ency/article/000684.htm


Según la Nueva Medicina Germánica


El Dr. Eduardo Castellanos Cervera, México nos explica que muchos de los síntomas en el síndrome Guillain-Barré son causados por conflictos motores. Conflicto biológico de sentirse atrapado, no poder ir hacia un objetivo, sentirse atado, no poder huir, no poder escalar (p. ej. un puesto laboral), no poder retener a alguien, etc. en fase activa (Fase CA). 




Los hijos pueden parecerse a la pareja anterior de la madre (y sin infidelidad)

Un estudio con moscas apoya esta antigua teoría, denominada telegonía, que hasta ahora no había podido demostrarse
Por Pilar quijada

El primer amor nos suele dejar un recuerdo imborrable. ¿Pero puede también dejar una huella más duradera, que perdure incluso en la siguiente generación? Este es el argumento de la novela Madeleine Ferat, del francés Zola (1840-1902). Escrita en 1868, narra las vicisitudes de Madeleine, la protagonista, que se enamora de un cirujano, Jacques, que con el tiempo resultaría ser el mejor amigo, casi un hermano, del que se convertiría en su marido, al que entonces no conocía. Cuando éste descubre el pasado de su esposa se asegura de poner tierra de por medio para acabar con el romance. Sin embargo, la hija de Madeleine y William tiene un gran parecido con Jacques, el primer amante de la esposa, a pesar de que la distancia y el tiempo transcurrido aseguran la legitimidad de la pequeña.

¿De dónde sacó Zola esta, a priori, descabellada idea? Aunque hoy nos pueda parecer que no tiene mucho sentido, en la segunda mitad del siglo XIX era un tema de moda. Lo recogía también otro novelista brasileño, Joaquim Maria Machado de Assis, en "Don Casmurro". Se hablaba entonces de la “impregnación” de una mujer por un hombre al que anteriormente había amado y su influencia en la descendencia posterior, que él no había engendrado. La idea, sin embargo, no era nueva, y ya la había planteado el filósofo Aristóteles, probablemente fruto de alguna de sus sagaces observaciones.

Una «curiosa observación»

Esta vieja creencia sin duda se vio alentada por una “curiosa observación” documentada en la Royal Society de Londres en 1820. Un noble inglés, el conde de Morton, quería domesticar una especie de cebra hoy extinguida conocida como cuaga (Equus cuagga). Originaria de Sudáfrcia tiene un pelaje pardo rojizo, con el lomo y los cuartos traseros libres de rayas, que sólo aparecían en la cara, cuello, costados y crines.

Cuando Morton cruzó un cuaga con una yegua árabe, obtuvo híbridos parecidos a la cebra, como era de esperar. Pero la sorpresa llegó cuando volvió a cruzar posteriormente a la yegua con un semental pura raza árabe. La descendencia tenía el color y las características del cuaga. "No cabe duda de que el cuaga ha afectado al carácter de la descendencia que posteriormente ha engendrado el caballo negro", razonaba Darwin (1809-1882), el padre de la teoría de la evolución, que utilizó este hecho en su argumentación para defender la pangénesis, una teoría sobre la transmisión de los caracteres de padres a hijos.

El biólogo alemán August Weismann batizó como telegonía este curioso fenómeno, que podía incluso observarse en la descendencia de mujeres viudas con un segundo marido. En ocasiones, los hijos del segundo matrimonio se parecían al primer marido y mostraban características propias de éste tan llamativas como el pelo rojo aunque sus progenitores fuesen morenos.

La telegonía, que posteriormente fue desterrada, sostenía que los hijos pueden parecerse a la pareja anterior de la madre en lugar de a su progenitor. Y Weismann proponía para explicarlo que los espermatozoides que había alcanzado el ovario después de la primera unión sexual podían penetrar en ciertos óvulos que todavía eran inmaduros, ”impregnándolos”.

Pruebas a favor

Pues ahora, una trabajo publicado en la revista Ecology Letters demuestra por primera que esta forma de herencia no genética puede darse en moscas. Para ello, un grupo de científicos australianos liderados por Angela Crean cruzaron moscas inmaduras, como sugería Weismann, con machos grandes y pequeños. Cuando ya eran fértiles, cruzaron a las hembras de nuevo y lo que encontraron fue que “a pesar de que el segundo macho engendró la descendencia, el tamaño de la progenie lo determinaba el de la anterior pareja sexual de la madre”.

Así, aunque el padre fuera grande, porque había sido muy bien alimentado con proteínas en su fase de larva, la jóvenes moscas serían de tamaño pequeño si el macho con el que se cruzó la hembra por primera vez en su etapa inmadura era pequeño. “Este hallazgo muestra que también se puede transmitir algunos rasgos adquiridos a la descendencia de parejas posteriores de una hembra”.

La primera vez

Además este descubrimiento está de acuerdo con lo que ya entonces se suponía: «la primera “impregnación” tendría más probabilidades de influir en la hembra que las posteriores, en parte porque es más joven, y en parte porque las impregnaciones posteriores tendrían que compartir su influencia con las anteriores», como explica Yongsheng Liu, del instituto Henan de Ciencia y Tecnología de Xiangsiang (China) en un artículo publicado recientemente en la revista “Gene”.

“El esperma, después de penetrar en el útero, es absorbido por el organismo femenino y ejerce una influencia sobre los óvulos que aún no están maduros”, como sugería ya Weismann.

Liu argumenta que hay descubrimientos recientes que permitirían considerar que esta antigua teoría no es tan descabellada. Por ejemplo el hecho de que los genes del feto pasen a la sangre de la madre, o, como publicó Bendich en Science en 1974, que el esperma pueda penetrar en otras céulas del organimos distintas de los óvulos. Otro argumento: la capacidad del ARN masculino presente en las embarazadas para provocar reordenamientos genéticos que varían la expresión de los genes. Según Liu, el ARN de los espermatozoides podría también alcanzar los óvulos inmaduros provocando esa "impregnación".

Intercambio de ADN

"Podemos imaginar que durante el coito millones de espermatozoides que contienen ADN se depositan en el cuerpo de la hembra y los que no se utiliza en la fertilización son absorbidos por el mismo. Si este ADN extraño se llega a incorporar en las células somáticas y los óvulos inmaduros, la descendencia podría mostrar esta influencia en su constitución genética, y de ese modo proporcionar otra base para telegonía", argumenta Liu. Una influencia que dejaría su huella visible en el parecido con la anterior pareja de la descendencia engendrada con otro compañero distinto.

Este fenómeno, conocido como telegonia, no es muy frecuente, como tampoco lo es que el ADN o ARN de los espertazoides pueda influir en otros óvulos aún no maduros que pueden llegar a fecundarse posteriormente, lo que añade, según Liu una prueba más a sus argumentaciones, que parecen verse refrendadas por el hallazgo hecho ahora en las moscas.

En ciencia los dogmas casi nunca son eternos. Y algunas teorías que habían caído en el olvido por falta de conocimientos, como las leyes de la herencia de Mendel, posteriormente han sido probadas y encumbradas. Precisamente en 1900 las leyes de Mendel, olvidadas desde su publicación en 1866, fueron redescubiertas por Hugo de Vries. Diez años más tarde, Thomas Morgan, basándose en ellas, sitúa en los cromosomas los misteriosos portadores de los caracteres de Mendel. La genética empezaba a cobrar fuerza y todo lo que no encajara en ese nuevo paradigma, como la telegonía, estaba condenado al destierro.

Ahora nuevos descubrimientos citados por Liu podrían explicar algunas observaciones y creencias antiguas respecto a esa posible y curiosa forma de transmisión no mendeliana. En ciencia, casi todo puede ser si consigue probarse...

Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20141001/abci-hijos-parecido-amante-201409301700.html

Peruana en Italia: Caso de Nódulo seno derecho


Mujer peruana libre de cáncer de mama

Por Katherine Mendoza

Hola, mi nombre es Katherine Mendoza, vivo en Italia pero soy de origen peruano y este es mi caso:


En enero de 2009 me descubro un nódulo muy grande en el seno derecho. Mi doctora me envió con el “bollino verde” para hacer una mamografía y ultrasonido. Después de haber sido examinada por biopsia me dijeron que tenía un tumor maligno y de inmediato me comenzó a dar indicaciones de cómo seguir las prácticas o el protocolo médico.
En el lapso de un mes, me hicieron todas las pruebas y sin demora comenzaron cuatro largos meses de quimioterapia. ¡La intención era reducir al máximo el volumen de los tres tumores de: 50, 30 y 20 mm!

Pero antes de empezar, una amiga me había hablado de la nueva medicina germánica y parecía una buena oportunidad para ahorrarme sobretodo la dolosa pérdida del cabello, pero ya que yo no había examinado sus argumentos a profundidad no estuve lista para ponerla en práctica, así que seguí el tratamiento hasta los días de la intervención.
Una semana después que los médicos, en una entrevista conmigo y mi colega, me dijeron que al examinar la muestra tomada de la mama (una cuadrantectomía*) no habían encontrado ni rastro de las células cancerosas, ni siquiera uno, no han encontrado una sola célula maligna, fue allí cuando me vinieron dudas, y al recordar lo que me había dicho mi amiga, me puse a pensar seriamente sobre algún conflicto emocional.
* En la cuadrantectomía el tejido extirpado es lo suficientemente reducido como para que no se aprecie una diferencia significativa entre una mama operada y la que no ha sido sometida a cirugía.

Mi amiga me hizo conocer al Dr. Hamer a través del libro "La Génesis del Cáncer". Leí el libro dos veces y comencé a entender el posible conflicto biológico que causó mi enfermedad. Una persona que conocía la Nueva Medicina Germánica más que yo me ayudó a encontrar el conflicto que consistía en las peleas con mi marido debido a mi hijo. Cuando por fin me divorcio de él me sentí libre.

Estaba muy fascinada con el descubrimiento y cómo había llegado a entender el comienzo de mi primer conflicto biológico. En total han sido tres dolores fuertes y luego la separación parcial hasta la llegada del divorcio que yo no podía ver el momento en que llegara.

Dejé de hacer las terapias. Después de “tan sólo” 30 radioterapias gris y ante el estupor de los médicos interrumpí las siguientes terapias y las famosas “terapias” inmunológicas que deberían durar un año.

No fue fácil hacer frente a los médicos que no se hacían ningún problemas en decirme que si no seguía haciendo las terapias el cáncer me volvería.

Ahora yo he comprendido mejor cuán verdadero es lo que decía el libro, y entonces le pregunté a la doctora: 
 
¿Me asegura Usted que si me hago la terapia el cáncer no volverá?

Ella me respondió:

¡No, no podemos asegurarle nada!

y yo dije: 
 
Entonces, ¡¿cómo puede asegurarme que, si no hago el tratamiento, me volverá el cáncer si no puede garantizar que haciendo el tratamiento no volverá?!

Ella ya no dijo nada más y se quedó muda.
A causa de esta enfermedad me quedé sin trabajo y casa. Tuve que hacer de conserje en un alojamiento, durante casi un año sufrí el conflicto del refugiado, con lo que esperaba tener apoyo por el desempleo por despido, pero no me lo esperaba porque ya me habían dado una pequeña pensión civil: Esto me causó un malestar muy fuerte en el estómago que ahora estoy resolviendo porque me di cuenta que era el “bocado de pan” que no he logrado digerir: ¡el dinero de desempleo esperándome por derecho!

Primero tuve que tomar omeprazol para la digestión, pero he entendido el sentido biológico que ya no tomará más de un mes: así que puedo decir que mi conflicto de no digerir el bocado ya estaba resuelto y ahora tan solo espero llegar a entender la crisis epileptoide para pasar a la segunda parte de la fase de curación!

Ahora ya no tengo la hinchazón y ardor de estómago, por lo menos no como antes, pero sobretodo ya no tengo miedo de pensar en el cáncer como algo mortal. Sé cómo afrontar el problema y me siento tranquila y calmada.
Pienso en cómo alcanzar el mejor modo de la fase curativa y sin riesgos.

Sólo me queda dar las gracias al Dr. Hamer por compartir sus descubrimientos y ayudar a aquellos que están listos para su puesta en práctica.

Gracias porque hace un año yo no sabía lo que significaba estar serena. No soy alérgica a nada y ya no me viene más fiebre. Sólo lamento que no estuve lista antes de someterme a la cirugía que me dejó una marca pero que de todos modos soy capaz de superarlo.

¡Mil gracias!

miércoles, 9 de mayo de 2018

Diferencias entre Crianza, Reserva y Gran Reserva

¿Sabemos cuál es la diferencia entre un vino crianza y otro que es reserva o gran reserva? Cuando nos iniciamos en el mundo del vino, es posible que tengamos una vaga idea de qué factores condicionan que un vino sea clasificado como crianza, reserva o gran reserva. Si tuviésemos que centrarnos en una sola palabra, podríamos decir que el principal condicionante es el tiempo. Y estaríamos en lo correcto, ya que esta clasificación de los vinos obedece al tiempo de envejecimiento que le han dado en la bodega. Sin embargo, esta clasificación no es universal y esconde algunos matices en los cuales es interesante reparar.
Por ello, vamos a ver qué hace que un vino sea considerado Crianza, Reserva o Gran Reserva y qué características podemos esperar de esa consideración.


vino-bodega

Crianza, Reserva y Gran Reserva

Esta clasificación de los vinos en referencia al tiempo de maduración y envejecimiento que se les ha dado en la bodega es típica de nuestro país y, por ello, solo la vamos a encontrar en vinos de origen español. Aunque es bastante reconocible por los consumidores y es una de las primeras cosas en las que nos fijamos cuando vamos a comprar una botella de vino, no es menos cierto que esta clasificación ha originado siempre una cierta controversia.
Esto se debe a la falta de acuerdo que ha habido siempre a la hora de unificar los criterios de las diferentes bodegas en cuanto a los tiempos de envejecimiento de los vinos. Y esto es normal, ya que sería poco útil clasificar vinos sin más criterio que el de su tiempo de envejecimiento, sin tener en cuenta otros factores como el tipo de vino en cuestión, su añada, su procedencia, etc. Aun con todo, en el año 2003 se intentó regular por vía legislativa esta clasificación para unificar el criterio a través de la Ley 24/2003, de 10 de julio, de la Viña y del Vino. Y aunque en 2015 se derogaron, finalmente y tras varias modificaciones, algunos artículos de esta ley, incluyendo el que hacía referencia a esta clasificación por tiempo de envejecimiento, sí que es cierto que para la mayoría de los vinos puede aceptarse esta clasificación, aunque sea de forma meramente orientativa.

Crianza

Si hablamos de vinos tintos, entrarían dentro de la categoría de crianza aquellos vinos con un envejecimiento total mínimo de 24 meses, de los cuales al menos 6 deben ser en barrica. En el caso de vinos blancos y rosados el tiempo de maduración total mínima desciende a 18 meses, al menos 6 de los cuales deben cumplirse en barrica. Para hacer toda la clasificación se estipuló que el volumen de capacidad máximo de las barricas debía ser de 330 litros.

 

Reserva

En cuanto a la categoría reserva, en el caso de los vinos tintos el período total de envejecimiento debe ser de al menos 36 meses, con un mínimo de 12 meses de permanencia en barrica. Para blancos y rosados la cifra sería de 24 meses totales de guarda, de los cuales un mínimo de 6 deben transcurrir en barrica.

Gran reserva

En el caso de vinos tintos, la categoría de gran reserva quedaría destinada a vinos con un tiempo mínimo de maduración total de 60 meses. Y estos vinos deberían pasar al menos 18 de esos 60 meses en barrica. En el caso de vinos blancos y rosados gran reserva, el tiempo total de envejecimiento no debe descender de los 48 meses, de los cuales, al menos los 6 primeros deben transcurrir en barrica.

A estas tres categorías habría que añadir una última, destinada a los vinos jóvenes o vinos del año, que son vinos que pueden consumirse sin necesidad de dejar ningún tiempo de maduración, o que hayan pasado en barrica períodos inferiores a los 6 meses.


El problema de una clasificación tan abierta es que no puede ajustarse igual de bien a la producción de cualquier tipo de vino. Y en el caso de un producto tan universal, pero a la vez tan marcado en su carácter por su lugar de procedencia, no resulta adecuada. De ahí que la ley que pretendía unificar el criterio fracasara en este sentido.

Crianza, Reserva y Gran Reserva según la Denominación de Origen Calificada Rioja

Hay algunas denominaciones de origen, como la Denominación de Origen Ribera del Duero o la Denominación de Origen Calificada Rioja, bajo las cuales se producen vinos de excelente calidad que son especialmente propicios para envejecer durante tiempos de maduración más largos. De esta manera, la permanencia del vino en barrica le transfiere multitud de matices aromáticos de la madera, aporta definición en su textura y condiciona su sabor. Es por ello que en el caso de los vinos de la Denominación de Origen Cualificada Rioja la clasificación de crianza, reserva y gran reserva contempla mayores tiempos de permanencia en barrica, e incluso define el uso de un tipo específico de recipiente: la barrica bordelesa, tradicional en la elaboración de los vinos de la región de Burdeos, con una capacidad de 225 litros, que facilita un mayor contacto del vino con la madera.

Crianza DOCa Rioja

Las normas tradicionales de envejecimiento de los vinos de La Rioja establecen un período mínimo de 24 meses para los tintos crianza. De los cuales, al menos los 12 primeros deben transcurrir en barrica de roble. En el caso de vinos de crianza blancos y rosados el tiempo mínimo de permanencia en barrica desciende hasta los 6 meses. Los vinos con un tiempo de maduración inferior al fijado para la categoría de crianza, serían los vinos jóvenes o del año.

Reserva DOCa Rioja

Para los vinos tintos reserva, para cuya elaboración se utiliza el producto de las mejores añadas, la Denominación de Origen Cualificada Rioja contempla un tiempo de envejecimiento mínimo de 36 meses. De estos, al menos 1 año debe transcurrir en barrica. En el caso de los blancos y rosados, el tiempo total de maduración debe ser igual o mayor a 2 años, con un mínimo de 6 meses en barrica.

Gran Reserva DOCa Rioja

Finalmente, los mayores tiempos de envejecimiento definen a los vinos gran reserva, a cuya elaboración se destinan las mejores cosechas. En el caso de los tintos, deberían cumplir un mínimo de 2 años en barrica y 3 en botella. En cuanto a los blancos y rosados, el tiempo total de envejecimiento no debe ser inferior a 4 años, con un mínimo de 6 meses en barrica.
A continuación podemos ver las características de cada tipo de vino en esta tabla:
tabla-crianza-vinos
Ahora que sabemos diferenciar qué diferencia a un vino crianza, de uno que es reserva o gran reserva, entenderemos mejor las características que va a reunir ese vino. También sabremos diferenciar el tiempo de maduración de cada categoría en función de si el vino es tinto, blanco o rosado. Y diferenciaremos entre los tiempos que contemplan las categorías de crianza, reserva y gran reserva en función de la Denominación de Origen de cada vino. Sea cual sea el caso, no debemos olvidar que esta clasificación nos ofrece un información valiosa en cuanto a la elaboración del producto, pero no define su calidad. Así, podemos encontrar vinos excepcionales independientemente de que estos sean jóvenes, crianza, reserva o gran reserva.

Fuente: https://vivancoculturadevino.es/blog/2016/05/26/diferencias-entre-crianza-reserva-y-gran-reserva/
 

Quimioterapia en Australia y EEUU

¡El gobierno de los EE. UU. publicó una artículo científico en su sitio web de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) que muestra que en promedio sólo el 2.1%  de los pacientes de quimioterapia sobreviven en un tiempo de 5 años!

El Dr. Graeme W. Morgan, Director del departamento de Oncología de Radiación en el Centro Oncológico Northern Sydney, expone que prácticamente de cada 100 pacientes expuestos a la quimioterapia sobreviven solo 2.


 Descargar artículo científico

https://drive.google.com/file/d/1JVnyZYDOcbeL4aekF93QjKZvCpTiTFS8/view?usp=sharing


Fuente:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15630849

El Dr. Carl Gustav Jung y la NMG


Si el médico, Dr. Carl Gustav Jung, hubiera tenido a disposición las tomografías computarizadas ¿hubiera descubierto las 5 Leyes Biológicas? De hecho ya en su época se acercó mucho a la medicina sagrada.


«Yo creo que la curación a través del camino no-material, sino por métodos espirituales tiene un futuro de posibilidades no vislumbradas. Y creo que, con el tiempo, su ámbito crecerá muy por encima de lo que nosotros ahora denominamos - justa o injustamente - funcional y que abarcará todo lo orgánico. Ante mí veo despuntar la aurora de una nueva era en la que ciertas intervenciones quirúrgicas, como por ejemplo en el caso de tumores, serán consideradas como mero trabajo de remiendo y uno se horrorizará de que alguna vez haya existido un conocimiento tan limitado acerca de los métodos de curación. Entonces, ya no existirá casi ningún lugar para medicamentos tradicionales.

Estoy muy lejos de querer desacreditar de alguna manera a la medicina y a la cirugía, por el contrario, siento una admiración grande por ambas. Pero yo he tenido la oportunidad de poder echar algunas ojeadas en las inmensas energías que existen dentro de la personalidad misma y en aquellas que se encuentran en fuentes que están fuera de ella, las que - bajo ciertas circunstancias - pueden atravesarla y a las que no puedo denominar de otra manera que de divinas. Estas energías, que no pueden solamente curar perturbaciones funcionales, sino también las orgánicas, que se manifiestan a simple vista como síntomas concomitantes de perturbaciones psíquicas y espirituales.»

Prof. Dr. med. Carl Gustav Jung, (1875-1961)
Psiquiatra y psicoterapeuta suizo