domingo, 25 de diciembre de 2016

Y ahora, ¿cómo resuelvo el conflicto biológico?

Para resolver ( o evitar una recidiva de ) un conflicto biológico, has cambios en tu vida. 

Tanto más intenso sean los síntomas, tanto mayor o radical pueden ser los cambios. 

Si, por ejemplo, puedes tomarte vacaciones, tómalas, quizás por varias semanas. Si te gusta la naturaleza, viaja al campo. Si te gusta la psicología, aplica algunas de sus técnicas. ¿No conoces ninguna? Google, amigos, expertos. Si crees en la filosofía, estudia en profundidad alguna que sea buena. Si crees en el Amor, sé más espiritual, profundiza tu fe. Si crees en tu interior, has introspección o algún curso de meditación.

Todo esto funciona sólo si tu grado de dolor/sufrimiento es alto o tomas consciencia de ello. Si reprimes o ignoras este hecho o te conformas con ello, no tendrás motivación para cambiar.

Aquí algunos pasos útiles para salir de la conformidad:
  1. Toma refugio
    Ya sea en Dios, o en el Amor, o en lo más puro que puedas creer.

  2. Ora o medita
    Se trata de conocerse a sí mismo, cada vez con más profundidad. Hay mucha técnicas, muchas opciones. Busca y escoge la que más se adecua a tus necesidades.

  3. Ayuna
    No es tanto el ayuno del cuerpo físico, sino el ayuno del alma. Ejemplo: Si hay chisme en el interior, no lo alimentes. Si burla, no lo alimentes, si ira, no lo alimentes.
    El ayuno del cuerpo físico puede consistir más en una dieta saludable. Si hay contaminación, hacer alguna dieta desintoxicante.

  4. Busca la sabiduría
    Lee algún libro de verdadera sabiduría. La que te guste, sea la Biblia, Lao Tse, Buda, Eckhart Tolle, Teresa de Jesús, Tomás de Kempis, etc.

Repite estos cuatro puntos anteriores hasta que venga un anhelo de liberación del sufrimiento. El cambio vendrá con garantía. Y los procesos biológicos serán innecesarios.

jueves, 15 de diciembre de 2016

La miopía eliminada con método del Dr. Bates

El Dr. Hamer explica que la visión corta (miopía) aparece debido a las muchas recidivas del conflicto biológico "reducción de la visión debido a la retina" (SBS:6Rb re/li - W.-Tabelle 2007, pág 141) en donde se realiza una separación de la retina respecto a la esclerótica. Esto conlleva a que el globo ocular se elongue ópticamente. Entonces las partes sueltas de la retina forman una corteza cicatricial muy extendida que se fija entre la retina y la esclerótica. El Dr. Hamer recomienda en este caso el uso de gafas para corregir esta situación.

Vemos pues que según la Nueva Medicina Germánica, la miopía no tiene remedio aparte del uso de lentes correctivos. 

Pero no todo está perdido, pues hay otro médico, llamado William Bates, que
ha logrado desarrollar un método con el cual se logra que los músculos externos del globo ocular se adapten a esta nueva situación sin la necesidad de usar gafas correctivas.

En su libro "El método Bates para mejorar la visión sin gafas" hay una serie de ejercicios con los cuales muchos pacientes han recuperado su visión en forma permanente y han dejado el uso de los lentes.

El Dr. Bates nacio en 1860. Pero también sufrió, como el Dr. Hamer,  desprecio de sus colegas por no querer someterse a los dogmas de la medicina de su época. Por ejemplo, el dogma que la presbicia es un defecto de acomodación debido al que el cristalino se pone rígido como un cristal. Pero el Dr. Bates vio que este supuesto "conocimiento" no cuadraba con lo que él veía en miles de sus pacientes. Así que desarrolló un método con el que ha ayudado a caso "imposibles".