miércoles, 9 de mayo de 2012

Entrevista a Andrée Sixt o Madam Sixt


La Nueva Medicina Germánica es la medicina del corazón

 

¿Cuándo y cómo se enteró de los trabajos del Dr. Hamer?

Soy enfermera. Trabajé durante doce años en reanimación en el medio hospitalario. Conocí los escritos del Dr. Hamer en 1986, cuando un paciente que estaba hospitalizado me regaló un pequeño libro escrito por el Dr. Hamer que se llama La génesis del cáncer. En ese libro venía el número de teléfono de una asociación a la cual llame porque encontré una frase que decía: "He buscado el cáncer en la célula y lo he encontrado en un error de codificación del cerebro." Esta frase me llamó la atención y quise encontrar al Dr. Hamer. En esos momentos no lo pude conocer personalmente, pero entré en contacto con un grupo de personas que trabajaban con él desde el año de 1983 y se convirtieron en mis amigos.

¿Por qué le llamó la atención esa frase, le pareció lógica?

Yo trabajaba en el servicio de reanimación y allí yo veía cómo a los pacientes de cáncer les quitaban órganos, los sometían a tratamientos muy agresivos y en general se les trataba de una forma muy local y muy impersonal. Nunca se había planteado que el cáncer tuviese algo que ver con el cerebro y el nivel de energía de la persona y eso me llamó la atención.

¿Cómo fue que comenzó a estudiar esta perspectiva heterodoxa?

Entré en contacto con la Asociación Stop al Cáncer, que fundaron en 1985 personas que conocían el trabajo del Dr. Hamer y deseaban difundirlo. Quise saber más. Asistí regularmente a la asociación para recibir una formación con las personas que conocían en profundidad los estudios del Dr. Hamer. y comencé a ensayar en mi trabajo la búsqueda del conflicto emocional que desencadenaba cada enfermedad. Estudié mucho. Poco a poco me fui formando y poco a poco me di cuenta de que estos descubrimientos eran verdaderos y se podían verificar por completo. Esto me dio mucha confianza y desde entonces no he dejado de trabajar y de comprobar día a día estos descubrimientos.

¿En qué momento estableció contacto con el Dr. Hamer?

Yo mantuve un contacto regular con él poco después de que comencé a asistir a la asociación ya que había un amigo que hablaba fluidamente el alemán y a través de él yo consultaba telefónicamente con el Dr. Hamer todas mis dudas. Y así poco a poco fui aprendiendo y formándome cada vez más hasta sentir que ya podía dedicarme por completo a este trabajo con esta perspectiva. Entre más estudiaba y más trabajaba, me daba cuenta de lo muy poco que sabemos en el campo de la medicina. Comprendí cuánto tiempo tuvo que trabajar el Dr. Hamer, noche y día, para poder realmente descubrir estas leyes y hacerlas asequibles a todos. La Nueva Medicina es también la medicina del corazón. Es más que una medicina porque toca al ser humano en su globalidad y permite a cada uno que se conozca y sepa cómo funciona. Comprender estas cinco leyes biológicas nos permite curarnos a nosotros mismos y nos demuestra que realmente no hay enfermedades sino un perfecto sentido en la naturaleza.

¿Cuándo decidió dedicarse de lleno a la práctica de esta nueva perspectiva médica?

En junio de 1988 decidí renunciar a mi trabajo para dedicarme por completo a esta perspectiva ya que para mí estos descubrimientos tan importantes y trascendentes podrían brindar una valiosísima ayuda a la humanidad. Lo que me pareció más importante es que se valoraba a la persona en globalidad. Yo decidí ser enfermera para estar en contacto con los enfermos, porque tenía esa vocación de escucha, de atención, de cuidado personal del paciente, pero en el medio hospitalario lo que me pedían era la rapidez y eficacia, con lo que no había tiempo para brindar atención personal a los pacientes.

¿Por qué llama usted a esta nueva perspectiva la Medicina del Corazón?

El Dr. Hamer nos ha hecho un regalo inmenso y me gusta mucho la palabra regalo porque ofrece al mundo una forma de saber cómo funcionamos y sólo lo pueden aprender las personas que están dispuestas a escuchar. Personas que están a la escucha del ser humano, del animal, del vegetal y de todo el cosmos. Es el más grande regalo porque nos hemos olvidado de que convivimos con los demás humanos, con los animales, con las plantas, con el aire que respiramos y con todo el universo. Y descubrir esto, tomar conciencia de la unicidad es el regalo más bonito que nos puede ofrecer. Incluso, pienso yo, que podemos ir más lejos y descubrir las maravillas del Creador, las bellezas de Dios. Pienso también que es una mirada de amor hacia los demás seres humanos, los animales y las plantas. Si comprendemos bien cómo funciona la naturaleza con sus cinco leyes biológicas. Si comprendemos cómo funciona la Madre naturaleza, como la llama el Dr. Hamer, entonces vamos a evolucionar con ella en el tiempo. Y en la naturaleza todo es gratuito. Comprender las cinco leyes biológicas nos permite abrir los ojos y actuar desde el corazón.

¿Por qué considera que es una nueva medicina y no otra de las llamadas terapias alternativas u holísticas?

Porque es un descubrimiento científico que hoy día ha sido verificado en el medio universitario ya dos veces. Ha sido verificado por primera vez en la Universidad de Helvetia y por segunda vez en la Universidad de Eslovaquia y en ambas universidades se ha dicho al concluir los estudios que es urgente ponerlo en aplicación. Para el bien de toda la humanidad y en particular para el de las personas enfermas. Esto es un descubrimiento científico. No hay comparación. Se ha descubierto cómo es que los humanos vivimos en simbiosis con el mundo animal y el mundo vegetal, con toda la protección que nos da la Madre Naturaleza.

¿Las correlaciones órgano-enfermedad del Dr. Hamer corresponde a las de Louis Hay y los autores de La enfermedad como camino?

Algunas sí corresponden y otras no tienen nada qué ver. Pero las de ellos son suposiciones, mientras que esto es científico, esto ya está comprobado.

¿Cómo cree que será la medicina en el futuro próximo?

Los médicos tendrán una relación personal con sus pacientes y los ayudarán desde esta óptica. Habrá centros de atención por supuesto, para atender los casos de accidentes, fracturas, traumatismos y este tipo de cosas, pero todo será tratado desde otra perspectiva, la familia podrá quedarse con el paciente, habrá muy pocos fármacos y mucho corazón. No habrá desechos radiactivos. Eso es algo de lo que no se habla pero hay muchos desechos nucleares procedentes de hospitales. Tampoco habrá morfina, por ejemplo, ¿por qué no? Porque la morfina tiene unos efectos que cortan los reflejos al inhibir las sinapsis neuronales, corta la relación cuerpo mente, pero la persona sigue sufriendo y a veces ni siquiera lo puede expresar. El Dr. Hamer me ha dicho que en la mayoría de los casos no hay necesidad de fármacos durante la fase de vagotonía, excepto en los casos en los que hay grandes edemas, grandes inflamaciones cerebrales.

¿Qué hacer para no generarnos un cáncer?

Principalmente hablar, compartir, no vivir las cosas en soledad. Abrir el corazón...

Junio del 2000 / Barcelona

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